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Estoico.
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3 febrero 2026 a las 16h37 #1708
Hace un par de años llegué a casa. Vivimos en un piso de unos 250 metros cuadrados, una buena zona de nuestra ciudad. Tenemos un estudio donde trabajamos o nos divertimos con los ordenadores y móviles. Tenemos un ventanal enorme, casi la pared, a la izquierda, y dos sillones. Nuestros hijos son mayores y ya viven fuera de casa.
Cuándo llegué escuché a Sonia diciéndome que estaba en el estudio. Cuándo entré me encontré a Sonia completamente desnuda. Sentada en su silla. Mi sorpresa se notó porque empezó a reírse.
Le pregunté la razón de este estuviera desnuda mientras empezaba a tener una erección.
Sencillo, me dijo ella, estaba poniendo una lavadora, y cuando me di cuenta estaba con ropa de casa que pedía ser lavada. Me iba a duchar. Así que me desnudé completamente y me quedé así.
Yo me senté en el otro sillón dando la espalda al ventanal y mirándola de perfil. Y le pedí que siguiera explicando pero que se girará hacía mi. Y eso hizo. Desnuda, con su cuerpazo, preciosa… Y una sonrisa enorme en la cara.
Pues como tenía que barrer y limpiar me puse a ello, me dijo. Toda la casa, incluso la terraza que da a la calle. No pensé en ese momento que me pudieran ver desde la calle o los vecinos. Pero ahora que lo pienso me excita mucho, me confirmó. Tenía esa mirada que tengo me gusta, excitada.
A ver, cariño, le comenté, levanta las piernas y ábrelas para nuestros vecinos y que yo vea si estás húmeda.
Ella me dijo que se abría de piernas pero que se quería donar un cigarrillo y después irse a la ducha.
Le dije que por supuesto, pero que se abriera lo máximo posible para que le pudieran ver los vecinos. De noche y con luz no podía dejar de verse desde las ventanas con absoluta claridad. Y más con las rodillas abiertas y su coñito y culo expuestos. Se depila dejando una raya brasileña. Era como un aviso de «donde hay que mirar»
Encendió su cigarrillo y le ordené que se pellizcara los pezones con la mano libre.
Ella me preguntó, para ti o para los vecinos. No lo dudé, para ellos.
Se le notaba extraordinariamente excitada. Sus labios mayores abultados, el clítoris duro y fuera, los labios internos abriéndose y el flujo saliendo con una belleza tórrida. Era obsceno y me encantaba.
Y si viene un vecino a casa y llama, que hacemos? Le pregunté con media sonrisa y voz ronca de la excitación. Tendremos que dejarle pasar y tratar de que no se enfade por exponerte así. Ella me miró con un brillo especial. Pero le abres tú, dijo.
Claro, mi vida. Yo le abro y lo traigo aquí. Para que le expliques porqué estás así. Pero si se le pone dura será tu culpa y tendrás que solucionarlo.
Ella se mordió el labio, que le ofrezco? Me preguntó.
Pues si eres una buena chica debes ofrecerle todo lo que quiera.
Ahí me dejó sorprendido porque con una carita inocente me preguntó si el culito también.
Claro, le dije, tendrás que obedecer.
Y tú lo verás todo? Me dijo
Claro. De hecho no voy a permitir que pongas objeciones. Te podrá hacer lo que quiera.
Me preguntó, y donde quieres que se corra?, pues depende, personalmente me gustaría en tu cara y tetas pero si te la tienes que tragar o se corre dentro de ti porque quiere no tengo ninguna pega.
Ella empezó a masturbarse y me saqué mi polla. Me puse de lado para que me hiciera una mamada. Quería que se viera.
Cuándo noté que empezaba a correrse me dejé llevar y se lo tragó todo. Se quedó tirada en el sillón. Descansó un poco y dijo, al final el cigarrillo se ha consumido entero.
Me reí y se fue a la ducha feliz.
Yo miré por el ventanal y vi varias sombras moverse, esconderse, ocultarse.
Pensé que era estúpido hacerlo. Para qué si nosotros lo hicimos queriendo. Jajaja.
Es verídico. Tenemos muchas experiencias que contar.
Agradezco comentarios -
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