Mi esposa (38) cree que solo yo sé cómo darle placer, pero he convencido a mi mujer de que necesita despertar su lado más perra probando otra polla. Busco un semental en Madrid que venga a enseñarle que existe un mundo de placer y dolor más allá de nuestro matrimonio. Quiero ver el momento exacto en que se da cuenta de que tu verga la llena más que la mía. Me masturbaré viendo cómo se convierte en tu juguete en cuestión de minutos. Sé el primero en marcar su cuerpo y su mente. Ven a reclamar a la esposa de un cornudo.