- Este debate tiene 7 respuestas, 1 mensaje y ha sido actualizado por última vez el 13 agosto 2026 at 13h36 por
Lobo-y-Luna.
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13 agosto 2026 a las 10h59 #2421
Hola en este Hilo voy a subir mis diferentes relatos de fantasías Cuckold.
Espero os gusten.13 agosto 2026 a las 11h00 #2422La felicidad de un cuckold
09/04/21Este relato va dedicado a mi colega Kiyo con el que he tenido alguna conversación morbosa sobre mi mujer.
Esperemos que algún día se cumpla mi fantasía.
Somos una pareja casada del sur de España. Nos llamaremos Lobo y Luna.
Yo, Lobo, tengo 35 años, mido 1,72 y peso 70 kilos. Estoy algo musculado por el trabajo físico que realizo, pero nada del otro mundo.
Luna, tiene 39 años y es una diosa. Mide 1,55 y pesa 40 kilos. Tiene un culo redondito y unas tetas perfectas, muy bien puestas para su edad, con unos pezones grandes y rosados que se erizan al primer roce.
Además tiene una cara súper morbosa y bonita.
Nos conocimos hace más de 8 años y nuestros primeros encuentros fueron meramente sexuales, llegando a pegarnos hasta 5 horas follando sin parar.
Ella siempre ha sido muy activa, le gustaba ponerse encima mía y destrozarme, mirarme a la cara, que le mordiera las tetas, pero a su vez le gustaba que le manejaran, que probara posturas, incluso que le follara la boca.
Poco a poco, empezamos a compenetrarnos más sexualmente y yo empecé a correrme cada vez en menos tiempo, dejándola muchas veces con ganas.
La cosa es que con los años, la comodidad, el trabajo, fuimos dejando de practicar sexo con asiduidad, ella fue perdiendo lívido y yo con un par de pajas a la semana, iba listo.
Un día, por curiosidad, entré en una página de cornudos y empecé aponerme muy cachondo con las situaciones.
¡Se me ponía a reventar! Mi miembro no es gran cosa, mide unos 16cm y no es muy gorda.
Imaginarme a mi preciosa mujer montándose un pedazo de pollón, me hacía excitarme muchísimo.
Empecé a frecuentar éste tipo de páginas y a ver video de Cuckold sobre todo de parejas invitando a chicos de etnia africana con sus pedazos de vergas.
Un buen día pasé una foto de mi mujer en un chat de cornudos y me contestó Kiyo.
En la foto de perfil aparecía un pollón en reposo que sobrepasaba al mío cuando está más empalmado.
Y empezamos a charlar. Era de un lugar al que mi mujer y yo hemos ido varias veces a veranear, más que nada porque a ella le encantan esas aguas tan cristalinas, porque le gusta mucho bucear con snorquel.
Me decía que le haría unas cosas a mi mujer que yo de imaginármelo me corría nada más tocarme.
Así que empecé a intentar que se fuera abriendo al tema.
La primera vez se lo dije directamente, y su reacción fue muy mala, supuso una crisis, puesto que ella pensaba que no la quería, cosa que no es así, yo la amo con locura, y es la que quiero que sea la madre de mis hijos a corto plazo, pero quiero estar con ella toda la vida.
Es más, por eso mismo siento la necesidad de que compartamos esa excitación los dos.
Dejé correr el tiempo, pero no se me quitaba de la cabeza. Ya casi todo el porno que consumía era de Cuckold.
Un día decidí dar un paso, me metí en una página de un sex shop y le compré unas medias con ligero y una polla de casi 20 cm de larga y 5 ancha, con una ventosa.
Se lo di por sorpresa y su cara fue muy graciosa, se rio mucho, pero agarraba la polla con ganas y probaba su dureza meneándola y golpeándola.
Las medías de primera, no le gustaban, pero cuando se las puso, le quedaban espectaculares, sin bragas, su coñito depilado y ese culazo, me la ponían durísima, ella misma se estuvo mirando un buen rato en el espejo y tuvo que admitir que le quedaban muy bien.
Ese día le comí el coño por lo menos media hora, pero me corrí súper pronto de lo cachondo que me ponía.
En las sesiones siguientes le fui animando a usar la polla que le compré delante mía y con las medias.
Cuando echaba alguna foto, se la enviaba a mi amigo Kiyo que me decía qué le iba a hacer, que la iba a rellenar de leche y que yo la miraría como se la follaba una polla enorme.
Y cuanto más hablábamos más me gustaba la idea.
Fui diciéndole al oído, cuando se montaba en ese pollón de goma, que se imaginase que fura uno de verdad, caliente y duro la que la llenara, e iba notando como se ponía súper cachonda y recorría el pollón de goma de arriba a abajo con ansia mientras me miraba a la cara. Yo le repetía una y otra vez que la amaba y que me encantaba verla disfrutar.
Estaban próximas las vacaciones de verano y empecé a urdir mi plan.
Le pedí a mi amigo que se hiciera prueba de ETS cuando estuviera cerca la fecha.
Reservé una casa por una plataforma de hospedaje vacacional cerca de una playa nudista.
Ella nunca había hecho nudismo, pero fui preparándola, diciéndole que estaba buenísima y que me ponía muy cerdo que pudieran verla desnuda otros hombres en la playa, eso parece que le gustó. Al principio puso más pegas, pero poco a poco, fue gustándole la idea, y yo se lo notaba.
Al llegar las vacaciones, cogimos el coche y nos fuimos a la localidad donde tenía la reserva.
Llegamos al apartamento, tenía una ducha enorme y un gran chaiselonge, además de una estética bastante zen.
Los primeros días fuimos solos a la playa nudista, era una calita muy íntima con el agua muy transparente, en el mediterráneo.
El primer día solo se quitó la parte de arriba, y yo la animé a más, había algunas parejas y algún chico solo, pero no terminó de animarse.
Fueron pasando los días y empecé a llevarme Ginebra en la nevera y a tomarnos algunas copitas allí. El tercer día se desnudó pero solo en la toalla y le decía que nos podían estar mirando, si no le excitaba, y entre risas me dijo que sí, que un poco.
Al cuarto día le dije de bajar a la playa y me dijo que sí, pero que se quería afeitar bien primero.
Me puse muy cachondo de pensar en su coño depilado por la playa.
Bajamos y de primeras no se quitó la parte de abajo del bikini, pero después de unas copas, se lo terminó quitando en la toalla. Tiene los labios muy replegados y con la marca del bañador y tan depilado se me puso un poco morcillona, ella ser rio al ver que se me ponía así y me preguntó qué me pasaba.
Le dije que me ponía cerdete verla así de desinhibida y que la pudieran estar mirando, ella se ruborizó un poco.
Nos tumbamos en la sombrilla y empecé a besarla en el cuello y a tocarle el culo, noté que se mojaba mucho al pasar la mano por su coño.
Me dijo, vamos al agua, y ésta vez no se puso el bañador, yo le dije que fuera ella que yo estaba empalmadisimo. Me miró con cara de mala y se fue para el agua echándose agua encima y mirándome para que no perdiera detalle de su culazo.
Al llegar al piso por la tarde, nada más ducharnos, me empezó a pajear y terminó montándome como una posesa, cosa que me dijo que ya estaba preparada, saque nuestro juguete y me hizo un espectáculo brutal, mientras que le decía que imaginara que era la de otro hombre que la miraba en la playa nudista.
Noté como la cabalgaba con gusto, mientras me miraba a los ojos con cara de chica mala.
Se corrió como 4 veces, mientras que conmigo, normalmente se corre 2, 3 a lo sumo.
Supe que el momento había llegado.
A la hora de la siesta, entré al baño y aproveché para contactar con mi amigo, me dijo que estaba deseando y me mando una foto de la prueba de ETS de esa misma semana.
El plan era el siguiente: iría a la playa como cada día, sobre las 11 de la mañana y nos tomaríamos nuestras cervecitas en la toalla, intentaría excitarla un poco, me llevaría algo para picar y unas copas para después y por la tarde aparecería mi colega, con el que acordé decir que nos conoceríamos de un grupo de automoción en el que yo estaba.
Por la mañana nos levantamos y le dije que si le apetecía pasar el día entero allí. Me dijo que si, que esperara que se quería repasar con la cuchilla. Solo pensar que lo iba a tener impoluto para mi amigo, me hizo ponerme morcillón.
Mientras ella se arregló yo preparé las cosas.
Bajamos a la playa y de primeras se desnudó, estaba muy suelta y eso me encantaba.
Estuvimos dándonos unos baños y tomándonos las cervezas, comimos lo que lleve de picar, y le dije que si nos echábamos unas copas a lo que ella dijo que si, estuvimos riéndonos un rato, según iba subiendo el alcohol y yo le tocaba el culo, le pellizcaba un pezón y vi que se le ponían bien duros, el corazón me iba a mil esperando que llegara mi amigo.
Poco a poco se fue vaciando la playa a la hora de comer, sobre las 4 de la tarde estaríamos 4 o 5 personas como mucho.
Miré hacia la entrada dela playa y vi entrar a mi amigo, pero me hice el despistado, tenía que ser todo perfecto.
Vi que se acomodaba y se quitaba el bañador. Al ver de lejos aquella polla colgar, que sin duda, en estado de reposo era más grande y más gorda que la mía, me dijo que había llegado el momento.
Le dije a mi mujer, anda mira un amigo del grupo de los coches.
Y lo saludé. Él se acercó a nuestra toalla quedándose de pie a nuestro lado, pude ver como los ojos de mi mujer, ya chisposa, se posaban en su miembro y luego bajó la mirada.
-Qué haces por aquí? – le pregunté
-Pues que éste es mi pueblo!
-Que coincidencia! Pues nosotros estamos pasando aquí 15 días. Por cierto, esta es mi mujer, Luna.
Ella entre rubor y la excitación se levantó y le dio dos besos, posando la mano en su pecho, cosa que no me pasó desapercibida.
-Yo soy Kiyo, encantado – le dijo, mirándole las tetas con descaro, cosa de la cual ella se percató y me miró, pero yo riéndome no le hice caso -Y donde os estáis alojando?
-En un apartamentito muy mono muy cerca de aquí – contestó ella sin dejarme hablar.
Otra mirada fugaz a su polla. El alcohol y el trabajo con la polla de goma estaban haciendo efecto.
Estuvimos unos minutos hablando de pie hasta que le dije:
-Oye y has venido sin sombrilla! Estas muy moreno colega, pero aun así te vas a quemar! Vente con nosotros a la sombrilla y así te echas una copa o una cerveza, lo que prefieras!
-Pues mira, solo había traído una cocacola, pero me apetece mucho- dijo y se fue a por la toalla.
Mi novia me miró entre sorpresa y negación, pero le dije:
-No pasa nada cariño, me pone como te está mirando.
-Ya pero ¿con nosotros?
-No pasa nada vida.
Llegó, se sentó y nos pusimos a hablar.
Ella es una oradora nata, así que estuvimos hablando como una hora, yo mientras no dejaba que el alcohol faltara y la iba notando pintona.
Hablamos de los trabajos, de las vacaciones y llegamos al tema nudismo.
-Pues no quería hacer nudismo, le daba vergüenza- dije yo.
-Vergüenza por qué? si tiene un cuerpo de escándalo- dijo él.
Ella se rio y se puso colorada. Ahí vi mi oportunidad.
-Te has fijado en el cuerpazo que tiene? yo siempre le dicho que es una diosa.
-Y tanto que lo es. Que no te de vergüenza mujer, si es lo más natural.-dijo mi amigo.
-Es que era la primera vez, pero ya me solté. -dijo riéndose.
-Cariño, date la vuelta y enséñale el culazo que tienes.- le dije
Me miró sorprendida.
-No pasa nada cariño, sabes que me gusta mucho que te admiren.
Y para mi sorpresa, sentada como estaba se recostó de lado y nos mostró su culo.
En ese momento supe que estaba todo encaminado y se me puso dura.
Ella sonriendo me miró la polla.
-Uff cariño, se me ha puesto dura de que Kiyo te vea el culo. jajaja y ni aun así tiene nada que ver con su polla, porque te habrás fijado que pollón tiene.
Ella empezó a reír, recostada de lado enseñándonos el culo y empezó a mirar el pedazo de polla, que empezó a aumentar un poco de tamaño.
-Sí que tiene una polla grande – dijo riendo.
-Gracias y tú tienes un culazo y unas tetas preciosas.-dijo en respuesta y ella se rio y se tapó la cara.
No me lo podía creer, parecía que había complicidad y eso me la ponía más dura todavía. Decidí pasar a la acción.
Me senté a su lado y le dije:
-Cariño, me está poniendo mucho que te miren. Mira, tócamela.
Ella, ni corta ni perezosa, me agarró la polla y me la meneó para ver lo dura que estaba, y me la soltó.
Yo le cogí la mano y me la lleve a la polla que casi de forma automática empezó a pajearme despacio.
-Mira como nos mira mi amigo, cariño.- le dije
Y poco a poco, empezó a dejar de estar echada para el lado y levantó la cabeza, mirando la polla de Kiyo, que estaba ya enorme.
Vi su cara de deseo, entre el alcohol y la situación. Y decidí abrirle el culo que estaba mirando para nuestro amigo.
Él al ver el espectáculo empezó a tocársela muy sueva, y ella en ese punto no paraba de mirar su polla, de vez en cuando miraba la mía, me miraba a mí y aceleraba con la paja.
No aguantaba más, necesitaba más y más de esa situación adictiva:
-Ven siéntate a mi lado amor – Ella se incorporó y se sentó a mi lado – Abre las piernas que vamos a enseñarle que cosa más rica tienes ahí.
No dudó, se recostó un poco para atrás y abrió las piernas enseñándole su flor a nuestro amigo, que en ese punto la tenía a reventar y se la pajeaba de arriba a abajo, despacio, recorriéndola toda, y en los ojos de Luna, podía ver el deseo.
Lo tenía húmedo, y un poco abierto. Llevé mi mano por encima y empecé a tocárselo en círculos, que le vuelve loca y noté mi mano mojada, aceleré y noté como se le endurecía el clítoris y sus labios se abrían un poco más.
Ella cerraba los ojos, pero cuando los abría miraba a Kiyo a la poya y luego a los ojos.
Paré, cogí su mano y se la llevé a su propio coño que se empezó a rozar y al ver que yo no seguía, empezó a tocarse fuerte.
Era el momento:
-Has visto como se le ha puesto? – le dije señalándole el pollón, a lo que ella dijo que si susurrando y moviendo la cabeza y aceleró con las dos manos, la que tenía en mi polla y la que tenía en su coño
-¿Quieres tocarla? Acércate – le dije a mi amigo que se puso al otro lado – Quiero ver como se la tocas, cariño.- le quité la mano de mi polla mientras Kiyo se sentaba a su lado y me puse a mirarlos.
Ella cambió de mano, se soltó la mano con la que se masturbaba, que la tenía muy mojada y pude ver su mano agarrar el pollón con fuerza, mientras le miraba a él como pidiendo permiso con cara de deseo.
Él por su parte, cogió sus manos y empezó a acariciarle los mulos, por dentro y ella se derretía y apretaba su polla.
Por fin el momento en que su mano llegó a su coño y ella gimió. Él empezó a mover su mano sobre su clítoris.
-Si! Si! no pares!
Él aceleró y ella se corrió. Miré sus tetas y tenía los pezones a reventar. El coño lo tenía enrojecido, abriéndose, como si quisiera prepararse para esa polla. Yo me acariciaba la mía, despacio, sin apretar, porque no quería correrme.
De repente, Kiyo, con dos dedos le abrió los labios y empezó a jugar con un tercero a la entrada de su coño. He de decir que eso mismo le hago yo cuando quiero volverla loca, sabía que se estaba poniendo a tope, así que me acerqué a su oído y le dije:
-Cariño, no se la quieres comer?
-Si! ah! si, quiero metérmela en la boca, no me va a caber, pero quiero sentirla.
-Pues está lista para ti, nena. – Dijo mi amigo a lo que a ella le puso más cachonda todavía, separo su culo un poco de donde estaba sentada, quedándose a la distancia justa para que la mano de Kiyo pudiera tocarla a su antojo, pero que le diera como para poder comerse la polla. Yo me puse en frente de ellos para ver bien el espectáculo.
Con una mano le cogió el pelo y con la otra le cavó un dedo que recibió con un gemido.
Se llevó la polla a la boca, de la cual solo le entró la punta.
-Escúpela! – le dijo él, osa que hizo sin rechistar.
Empezó a pajearla mientras le comía la punta e intentaba tragar, pero solo le entraba el capullo dio, un par de arcadas y escupió baba sobre ese pedazo de tronco y aprovecho eso para moverla fuerte arriba y abajo, mientras que por los movimientos de su boca, supe que estaba dándole un buen repaso con la lengua.
El mientras tanto metió el segundo dedo y empezó a separarlos, rozando con las paredes de su coño, ella volvió a gritar, y noté como se corría.
Iban dos corridas, y él aún no había empezado.
-Quiero follarte, preciosa. -dijo él.
Ella me miró y yo asentí.
Estaba pidiéndome permiso. Iba a pasar.
Sorprendentemente ella dijo:
-Aun no, aquí no.
Tuve que intervenir:
-Porque no recogemos y nos vamos al piso?
Ella sin pensarlo dijo:
-Si, aquí pueden vernos. – le apretó la polla y aceleró la paja. Él acompasó con los dedos y ella gimió.
-Por mi perfecto. – dijo él, y sacó su mano, ella le besó el capullo y se apretó los pezones.
Mi verga no podía más. Y yo no lo podía creer, en breves, por fin, iban a follarse a mi mujer.
Nos vestimos y nos fuimos juntos para el piso.
Ella me dio la mano y me miró con cara de deseo y confusión.
Yo le sonreí para que viera que todo estaba bien, y le dedicó una mirada picarona a Kiyo.
-Lo vamos a pasar bien. – dije.
-Y tanto que lo va a pasar bien. Te voy a hacer correrte como nunca – le dijo a ella a la vez que le tocaba el culazo deslizando un dedo hasta su coño.
Ella no dijo nada, solo gimió.
Llegamos al piso, hacía mucho calor, entre el cachondismo y que no nos habíamos bañado en mucho rato.
Veníamos llenos de arena a lo que yo les dije:
-Porque no os vais duchando? yo entro después.
Ella pareció que iba a decir algo, pero él la cogió de la mano y se la llevó al baño.
Solté las cosas y fui al cuarto, y saqué sus medias con ligero. Quería que se las pusiera, quería que me diera el espectáculo de mi vida, y que nuestro invitado, viera el lado más excitante de mi mujer.
Cuando me acercaba al baño escuché a mi mujer gemir.
Al entrar, estaba agachada con el pollón en la boca y el de pie con su pecho sobre su espalda e la estaba follando con 2 dedos muy violentamente.
A ella que eso le encanta, estaba corriéndose por tercera vez esa tarde.
Salieron dela ducha y pude ver que la polla de Kiyo era mucho más grande de lo que había estado en la playa y de lo que había visto por las fotos. Estaba listo.
Me metí a duchar, no sin antes decirle:
-Cariño, te he dejado las medias encima de la cama.
Ella dijo que si con la cabeza, pero estaba extasiada.
Decidí darme mi tiempo, tenía mis dudas, pero estaba muy cachondo y la situación me estaba encantando, tenía mi polla más dura que nunca en mi vida.
Al salir de la ducha, me sequé y me fui para el cuarto.
La situación fue mejor todavía de lo que me esperaba.
Ella estaba a cuatro patas, las medias puestas, pero tenía el pecho apoyado en la cama, lo que dejaba su coño y su culo abiertos y elevados y él estaba comiéndoselo con ansia.
Iba del coño al culo y volvía a bajar y ella solo sabía decir: si, si, si, si. Bajito.
Él se la meneaba mientras tanto y ella se la miraba con ganas.
-Túmbate -le dijo ella.
Yo pensé que se iba a montar en su polla, pero cuando él se recostó, ella se puso de pie y le puso el coño en la cara y empezó a moverse adelante ya atrás, mientras se agarraba los pezones y me miraba con cara de zorra.
Solo me lo había hecho un par de veces a mí, pero con él parecía que no le importaba nada.
Se bajó y se metió su polla en la boca, él la comía con ansía y ella intentaba tragar todo lo que podía, pero no pasaba más allá de 2 o 3 centímetros del capullo.
De repente, él la echó al lado y le dijo:
-Móntate que vas a sentir una polla de verdad.
Yo me había sentado a los pies de la cama y me pajeaba despacio.
Ella, obedeció y se dispuso a metérsela, le dijo que se pusiera condón, pero él le dijo:
-Que va, nena, me hice la prueba de ETS el otro día. Si quieres que te folle va a tener que ser sin condón. ¿Me traes mi bolsa? – me dijo
Se la acerqué, la abrió y sacó el DNI y la prueba. Me quedé flipado, se había asegurado que si se la follaba, sería sin condón y se trajo los papeles.
-Vale, dijo ella. -No me lo podía creer, iba a pasar, ella ya se había entrenado con el juguete, pero ésta era mucho más grande.
Se puso encima de él con los pies a los lados de la cintura, y fue bajando el culo hasta se la cogió y siguió acercándose hasta que la tubo a la entrada.
Él se echó mucha baba en la punta y ella la guio hasta que entró. Gritó. Pero lejos de recular, muy despacio fue bajándose hasta que le entró casi la mitad.
Temblaba. Se quedó ahí un rato resoplando del gusto, no me miraba, solo lo miraba a él a los ojos. Y empezó a subir y a bajar. Subía despacio y bajaba de golpe.
-¿Te gusta? – dijo.
-Mucho, eres una diosa como dice tu marido.
Y de un golpe se la metió casi entera. Y volvió a subir despacito.
La cara de ella era un cuadro.
-Me llena, mi vida, la noto rozarme entera por dentro – me dijo con los ojos bien abiertos, entre jadeos.
Verla disfrutando, con las medias puestas y recorriendo el pollón de Kiyo, hizo que tuviera que parar de meneármela, o me corría.
Bajó la mano a su clítoris y se puso a restregárselo fuerte, empezó a temblar y se volvió a correr.
De repente, él se incorporó y la dejó tumbada.
-Te voy a enseñar lo que es que te follen con una buena polla. ¿Quieres? – dijo
Ella dijo que si con la cabeza.
-No te he oído, dímelo que te oiga o paro.
-Que si joder, fóllame con ese pedazo de rabo.-gritó desesperada.
Y le subió las piernas y empezó a bombearle muy fuerte.
-Ven y mira como el entra entera a tu mujer.
Miré y en efecto la tenía entera dentro, mi mujer tenía los ojos casi en blanco y con cada embestida solo sabía decir, si, si, si, si.
Su coño estaba rojo y los huevos de él sonaban al chocar contra su culo. Pude ver como los tenía chorreando de lo cachonda que estaba.
La agarró por la cintura, se fue para el borde de la cama, la cogió a peso y se puso de pie. Ella grito y empezó a moverse como loca sobre la polla, él le agarro el culo y empezó a moverla de arriba a abajo, como si fuera él la estuviera utilizando para hacerse una paja.
De repente ella chilló, otra corrida más para la colección de mi amigo.
-Me voy a correr.- dijo Kiyo.
-Si campeón, te lo mereces.- Y empezó a darle más duro aún.
Ella cogía impulso con sus brazos agarrados a su cuello y cuando estaba en la punta, él la bajaba tirando de sus cinturas hacia sí.
Ella dijo empezó a dar gritos cortos:
-Ay por dios! ay por dios! que me corro otra vez.
-Yo también Luna. -y se corrió con una embestida hasta el fondo.
Se quedó dentro y pude ver cómo daban espasmos los dos. Yo, mientras tanto, solo había podido darme algunas hostias en la polla, porque tocarme hubiera sido correrme.
La dejó caer en la cama y se la sacó. Dejando toda la cama perdida de lefa.
Me acerqué y le dije:
-Te ha gustado?
Ella respiraba muy fuerte me dijo que si con la cabeza:
-Me ha encantado mi amor, gracias, te amo.
-Ahora me toca a mí – le dije.
Y le metí mi polla en su coño lleno de lefa de otro hombre.
Mientras, él, se acercó y ella como agradecida, le empezó a limpiar el capullo.
Yo se la metía y notaba algo de holgura, pero sólo el verla comiéndose ese pollón, hizo que me corriera.
-Vamos a la ducha, les dije.
Y nos fuimos los tres, le quité las medias y el agua fría fue reconfortante.
Al principio estaba extasiada, pero en cuanto se le pasó un poco nos la acarició mientras nos duchábamos.
Yo acababa de cumplir mi sueño, pero ella parecía haber cumplido algo que tenía muy adentro, nos besaba a los dos y mientras que a mí me cogía la polla y me la soltaba intermitentemente, no saltaba el pollón de Kiyo.
Al salir de la ducha, miré el reloj, eran las 6 y poco.
Era aún temprano.
No podía acabar aún.
-¿OS apetece una copa?-les dije
-Pues si la verdad.- dijo él.
-Por supuesto, cariño, parece que no me conoces. – me dijo mi mujer.
Nos sentamos en la chaiselonge y fui a preparar los cubatas a la cocina.
Cuando llegue, él le estaba comiendo los pezones y ella le movía su rabo ahora morcillón con la mano.
Como ella es pequeña, se me ocurrió un juego.
-Cariño, ¿porque no te tomas la copa, sentada en su barriga, con las piernas abiertas? así cuando se le ponga dura ya la tienes a las puertas.
Ella sin dudarlo lo hizo.
Era un espectáculo, tenía el coño rojo y súper abierto y aunque se lo había lavado, aun salía algo de su lefa.
Él tenía la polla blanda, pero bien morcillona y muy roja, y ella de vez en cuando, se reía, se la cogía y se golpeaba en el coño son su capullo.
Cuando no tenía la copa en la mano, agarraba sus tetas desde atrás y le pellizcaba los pezones, cosa que ella le respondía con miradas de zorrón.
Pasada una hora de jueguecitos, la polla de él empezó a ponerse un poco dura y a ella le dio para incorporarse y metérsela un poco en esa posición, dejándole a la vista su impresionante culo.
Creo que eso lo volvió loco, porque además de agarrárselo fuerte y darle varios azotes, empecé a ver como la cara de ella cambiaba y se acariciaba el clítoris, y la base de la polla empezaba a verse dura.
Digo la base de la polla, porque el resto ya se había encargado ella de ir metiéndoselo, empujando con la cadera hacia sus huevos.
Ella no había dejado de estar cachonda y, entre eso, y lo que le quedaba de lefa, se movía y le entraba hasta el fondo.
Como a ella le gusta, despacio al subir y fuerte al bajar.
Cada vez que subía le dejaba el culo a la vista y pode ver como Kiyo se escupía en la mano y le llevaba las babas al culo.
Pensé que se iba a revolver, porque a mi pocas veces me deja tocarle el culo, pero era tal el nivel d excitación que tenía que ni rechistó y él, sin empezó a masajearle el ano.
La escuchaba gemir, y mi polla ya estaba otra vez a tope.
Dio un salto cuando él le metió un dedo.
Se giró y dijo:
-Puedes jugar fuera, pero no dentro, vale?
Él, sin rechistar le saco el dedo y empezó a moverlo en círculos.
Ella abrió la boca y juntó las rodillas. Se volvió a correr.
Estuvieron así momo media hora, yo veía su coño y lo tenía cada vez más hinchado y no dejaba de gemir y rozarse el clítoris y pellizcarse los pezones, de ven en cuando se escupía en la mano y cuando la tenía entera dentro se bajaba con la mano mojada hasta los huevos de él.
Me miraba fijamente a los ojos, con cara de gusto y de perra y me decía que sí con la cabeza.
Él de vez en cuando le metía las manos debajo de las nalgas para que no bajara y le follaba fuerte desde abajo. Cada vez que hacía eso, a ella se le volvían los ojos.
Cuando se cansaba la dejaba caer, y ella con la inercia se la clavaba hasta el fondo.
Después la tiró de lado y él se puso detrás de ella, subiéndola la pierna que quedaba para arriba. Yo había intentado esa postura en más de una ocasión pero mi polla no me daba recorrido suficiente, sin embargo Kiyo le metió la punta, y de ahí entró sola.
Luna cogió sus manos y se las llevó a sus tetas, se giró y le dio un morreo enorme.
Yo no pude aguantar más y me acerqué a ellos.
Ella al verme cerca pajeándome, abrió la boca, esperando mi verga en su boca.
La dejé hacer, me la mamaba con una soltura que no lo había hecho. El hecho de tener un pollón así en su boca, había hecho que la mía le resultara más manejable.
Me la chupó con ansia.
Kiyo, al ver la situación, empezó a acelerar las embestidas y ella se corrió a la vez que yo me descargaba en su boca.
Se la sacamos los dos a la vez, y ella estaba rendida. Pero no había ni rastro de mi lefa, se la había tragado toda.
Él le dijo que se pusiera a 4 patas. Ella lo hizo, pero para mas inri, se abrió las nalgas y se golpeó el culo. Y no lo podía creer, yo me había corrido 2 veces y ella tenía más ganas.
-Dile a tu maridito como te gusta. – le dijo él mientras se la clavaba de un golpe.
Ella gimió y dijo:
-Me encanta, cariño, me encanta. Me tiene el coño ardiendo. Noto cada milímetro de esa polla, me voy a correeer! Joder! Que pollón tienes hijo de puta!
Él se rio y paró. Pero ella tenía el automático y empezó a mover su culo hacia atrás con ansia, hasta el fondo, dándole con las nalgas en los lados de la polla, que sonaban como palmadas.
-Enséñame lo zorra que eres.
En una de éstas embestidas, le cogió por debajo de las corvas, y la levantó, poniéndose de pie pero esta vez de espaldas a él, dejándome ver su coño totalmente taladrado.
-Vamos a enseñarle a tu marido cómo empujas.
Y ella empezó a moverse, como buenamente podía, apretando hacia abajo. En una de éstas él dijo, que se iba a correr y ella le dijo que ella también. Giró la cara y lo besó y ambos se corrieron.
Al sacar la polla dejó el suelo lleno de lefa.
Le dio un morreo y se fueron a la ducha.
Yo lo esperé en el sofá.
Al volver, estuvimos hablando un poco, Kiyo recogió sus cosas, se despidió de nosotros y se fue.
Al quedarnos solos ella me dijo:
-Como me has liado para hacer lo que querías!
-Lo que yo quería? Y tú no lo querías? – me reí.
Ella se sonrió y me dio un morreo.
-Gracias cariño, ahora sé que tenías razón.
-¿En qué?
-En que me he corrido como nunca con otro tío y aun así, te amo a ti más que nunca.
Fin.
Dedicado a mi colega, esperamos que pase alguna vez.
13 agosto 2026 a las 11h01 #2423La felicidad de un cuckold (2)
14/04/21Continúo con la fantasía del relato anterior. Espero les guste.
Después del encuentro con nuestro amigo Kiyo, las relaciones en esas vacaciones entre Luna y yo fueron mejores que nunca.
Ella me esperaba montada en el pollón de goma, tocándose y me hacía unas mamadas espectaculares. Se lo montaba hasta que se corría un par de veces, y después llegaba mi turno.
Así fue casi todos los días que estuvimos.
Volvíamos a ir a la playa cada día y ella disfrutaba mucho de la mirada de otros hombres, se lo notaba.
Empezaba a irse al agua y a mojarse sin que el agua la cubriera del todo. Yo me fijaba en como la miran con deseo y eso me gustaba y mucho.
Pocos días antes de irnos me fui a hacer la compra para los días que quedaban, me despedí de ella y salí de apartamento. Me dirigí al coche, pero al ir al salir, me di cuenta de que me había dejado el móvil en casa y subía por él.
-Hola cariño! Me he dejado el móvil!
-Hola mi amor! Está aquí!
Cuando llegué estaba en la encimera de la cocina. Me extrañó porque normalmente, lo dejo cargando en la mesilla y era temprano.
Ella estaba como nerviosa, así que me olí el percal. Cogí el móvil y me fui a la compra.
Durante la compra estuve pensando algunas situaciones por la cual ella cogería mi móvil, y se me ocurrieron bastantes escenarios. Así que decidí que en la playa, cuando fuera al agua, cogería el suyo.
Llegué de la compra y ella estaba ya lista para bajar a la playa. Cogimos las cosas y nos fuimos.
Al quitarse el bañador vi que lo tenía un poco enrojecido.
Aproveché que se fue al agua, tumbado, cogí su móvil. Tenía una conversación del whatsapp con un número sin guardar. Al ver la foto de perfil vi que era la de Kiyo, me puse nervioso, la verdad. Ser cornudo consentido me gustaba, serlo sin consentimiento, no me gustaba tanto.
Abrí la conversación y leí:
-Hola. Soy Luna. Éste es mi número.
-Hola Preciosa. Cómo tienes mi número?
-Se lo cogí a Lobo, que salió a hacer la compra.
-Ok.
Qué tal las vacaciones? Ya os habéis ido?
-No, nos vamos en 3 días…
Lo del otro día estuvo impresionante, lo pienso y me pongo loca.
No voy a hacer nada sin que mi marido lo sepa, pero quiero un recuerdo.
A continuación, había una foto de su culo.
-Joder que ricas estás. Me acuerdo y se me pone a reventar.
Una foto del pollón de Kiyo a tope.
-Es la polla más grande que me he follado nunca. Guardaré bien esa foto.
No sabes cómo me estoy poniendo.
Toma unos últimos regalos. No he podido evitarlo.
No podía creerme lo que vi a continuación. Había colocado el móvil en el suelo, había pegado la polla de goma y le mandó un video montándolo.
La respuesta de Kiyo fue un video meneándosela y corriéndose muchísimo.
-Gracias, lo guardaré bien. Fue muy divertido. Adiós.
-Adiós guapísima. Espero que volvamos a vernos.
Estaba en shock, pero reconfortado. Sólo quería un recuerdo.
Volvió del agua y yo había dejado su móvil como estaba.
-Joder cariño, te has empalmado.
-Es que verte en el agua y desnuda siempre me empalma.
Nos fuimos para casa a la hora de comer.
Estaba a mil desde que leí la conversación, así que en la siesta, le escribí a Kiyo y le comenté un nuevo plan.
El siguiente día, saldría un rato y él llegaría en ese momento y estarían solos una hora o así. Le encantó la idea.
Así fue, nos quedaba un día allí y en el que no volvíamos, así que llegamos a la playa y cómo todos los días, pero a eso de las 11 le dije:
-Cariño, creo que voy a ir a por un preparado de mojitos ¿qué te parece?
-Ahora? Vale, pero no tardes mucho.
-No, en una hora como mucho estoy por aquí.
De camino al coche le escribí:
-Todo listo. Me voy. No le digas que yo te he escrito, quiero se salga de ella.
-Voy para allá.
Fui a comprar muerto de nervios. Deseando dejarles margen, pero deseando, a su vez, ver qué pasaba.
Compré muy rápido y me esperé en el coche hasta que a los 50 minutos, ya no pude esperar más y bajé a la playa.
Al llegar busqué la sombrilla, pero no estaba dónde la dejamos.
Oteé y pude verla más orillada hacia unos de los lados, donde casi no se veía, junto a unas rocas.
Me acerqué despacio. Sin hacer ruido y escuche gemidos flojos.
Cuando alcancé a ver lo que sucedía, me excité una barbaridad.
Estaban tumbados uno para cada lado de forma que la polla de él quedaba a la altura de su cara y su coño a la suya, pero no se estaban tocando.
Ella abierta de piernas, se metía 3 dedos desde atrás y se lo abría para que él pudiese vérselo bien y movía las caderas adelante y atrás. Con la otra mano se pellizcaba un pezón, mientras sus ojos no dejaban de mirar su polla y se mordía el labio y se los mojaba con deseo.
Él, se acariciaba la polla despacio, con firmeza, y la meneaba cuando llegaba a la base, para que ella pudiera ver bien, lo dura que estaba.
-Que ganas tengo de comértelo, tienes un coño adictivo, nena.
-Ufff, Kiyo, ufff. Espera un poco. Yo también me muero de ganas. Me voy a correr de mirarte.
Se empezó a acariciar el clítoris y a mover más fuerte las caderas y se corrió.
No pude aguantar más y me acerqué.
-Hola, ya estoy aquí.
-Hola.
-Hola cariño, te estaba esperando, has tardado mucho.
Y sin decir nada más, se acercó y se metió la polla en la boca. Nunca había visto tragársela tanto, en esa posición se la comió hasta la mitad, se puso hasta colorada, pero su empeño era comerse todo lo que pudiera.
-Que mujerón tienes amigo. Te ha estado esperando. Estaba muy cerda, pero hemos aguantado, ahora, eso se acabó ya que estas aquí. Mira como tiene el coño, se ha corrido un par de veces, sólo de mirármela, así qué le voy a dar lo suyo.
Y agarró sus nalgas y la movió hacia él. Y empezó a comérselo con ansia, ella empezó a gemir y a mover las caderas.
Yo me senté en mi toalla, me quité el bañador y empecé a pajearme.
No sé el tiempo que se pegaron así. Ella paraba de vez en cuando y le escupía, y la besaba y la recorría con la lengua, incluso le comió los huevos, lo único que sabía decir es:
-Si, me encanta, me encanta, que pollón.
Él le hizo de todo, le lamia le mordía, le escupía, a veces se pegaba un rato con su boca pegada a su clítoris, jugando con la lengua, otras le follaba con la lengua, y ella se derretía. De vez en cuando le daba un hostión con la mano en el coño, y ella lo gozaba.
No sé cuántas veces se corrió.
En una de éstas él se tumbó y ella sin pensárselo se sentó en su cara y siguió con su faena.
Yo miré por detrás de la sombrilla a ver si alguien miraba, pero había muy poca gente y estaban alejados, así que no se percataban.
El espectáculo era digno de la mejor película porno. Y la protagonista, era mi mujer.
Kiyo empezó a respirar rápido:
-Me voy a correr!
-Pues hazlo!
Se metió el capullo en la boca y empezó a pajear su pedazo de tronco con las dos manos muy fuerte, dejando caer babas para facilitar la maniobra.
De repente empezó a crujir y a temblar, ella empezó a rozarse muy fuerte contra su boca.
Se iban a correr los dos a la vez.
De repente ella abrió los ojos, sorprendida y sin sacarse la polla de la boca ni dejar de mover las manos, empezó a salírsele la lefa por las comisuras.
Él le garro la cabeza fuerte y ella se atraganto. Pero se recuperó rápido y tragó. Tragó y lamió y limpio.
Yo no aguanté más y me corrí sin rechistar.
-Os lo habéis pasado bien?
-Que sorpresa cariño!
-Yo cojonudo, jejeje – dijo Kiyo.
-Quiero más – dijo Luna con una cara de picarona y de viciosa que no podía creer y miro a Kiyo a los ojos agarrándole su polla morcillona – ¿Nos vamos para el piso como el otro día y nos tomamos allí los mojitos? – dijo mirándome a mí.
-Por mi perfecto, amor!
Recogimos todo y nos fuimos.
Ella me abrazaba por el camino.
Kiyo iba a nuestro lado.
-Os importa que vaya primero a por algo para tomarnos unos chupitos?
-Vale guapo, te espero impaciente – le dijo, como si yo no estuviera.
De camino me preguntó que si estaba bien por haberlos encontrado así. Me dijo que fue una sorpresa verlo y que le tenía ganas desde el otro día, que esa polla la llenaba como nunca la habían llenado y que al verlo, se derritió, pero que quería esperar hasta que yo llegara y que se lo dijo a él, no tuvo problema. Pero no pudo contener el tocarse al ver esa polla, que además solo con mirarle se le había puesto a tope y que el coño le palpitaba, pero al sentir que llegaba, los miraba y no decía nada, se corrió y que no pudo evitar llevársela a la boca en cuanto saludé. Que ya había visto lo mojada que le ponía.
-Me encanta verte así cariño. Cuando llegue Kiyo, quiero que te sacies de él. Quiero que te lo folles hasta que no puedas más, quiero que lo flipe.
-Eso pienso hacer. Se va a acordar de mi toda su vida, dijo riéndose.
No podía esperar.
Mientras él llegaba nos duchamos, ella se repasó con la cuchilla, se puso las medias con liguero, se alisó el pelo, se maquillo y se puso unos botines negros que tiene con tacones.
Estaba espectacular.
Salió del cuarto con el pollón en la mano.
-Eso para qué es cariño? – le dije riéndome.
-Le voy a dar un espectáculo, no querías que lo flipara? Pues cuando venga, si viene duchado, lo haces pasar, si no, le dices que he dicho que se desnude y se duche. Y cuando entre en el salón, no va a poder aguantar.
Todo esto me lo dijo de esta guisa: desnuda con sus tetas perfectas, con las medias con liguero para su culo perfecto y los botines de tacón, su coño al aire, depilado, y encima, maquillada y con el pelo alisado. Era una auténtica pasada.
Me dispuse a mirarla como cabalgaba esa polla en el salón. Decía su nombre y a mi eso me ponía cachondísimo. No habían pasado 15 minutos cuando llamaron a la puerta.
Abrí la puerta y allí estaba él, de la guisa que lo dejamos, con una botella de Jaggermaister.
Quería desinhibirla, pero no sabía lo desinhibida que estaba ya. Aun así me apetecía verla bien borracha, a ver hasta dónde podía llegar.
-Pasa, me ha dicho que te duches, ella está en el salón esperándote.
-Vale, mete esto a enfriar.
Se entró a duchar y entré al salón.
Mi mujer al escucharla puerta se había puesto mas cachonda y estaba botando sobre la polla de goma, se había echado aceite bronceador en las tetas y en el culo y había puesto unas sábanas sobre los sofás.
Lo tenía todo preparado. Yo me senté en el sofá y disfruté del espectáculo.
Kiyo salió de la ducha desnudo y con la polla a media asta.
-Siéntate – le dijo.
Él obedeció y se sentó.
Ella le miró a los ojos y empezó a follarse la polla con ganas. Con golpes secos, mientras se restregaba el coño y las tetas, que con el aceite, la pusieron brillante y con el moreno tan precioso que había cogido, le hacía parecer una autentica amazonas.
Se dio la vuelta y se puso a hacer lo mismo de espaldas, apoyando sus antebrazos en sus rodillas y dejándonos ver su curo endurecido por la posición. Se abría las nalgas y nos dejaba ver su ano perfecto, blanco de no darle el sol, en contraposición con el moreno de sus nalgas.
-No puedo mas. – dijo Kiyo.
-Shhh. Aguanta y disfruta lo que ves. – aceleró la marcha sobre la polla, cada vez golpes más secos y cada vez más rítmicos.
Miré el pollón de mi amigo y lo tenía a reventar, creo que ni en la otra sesión lo tenía tan erecto y venoso. Y se pajeaba a una velocidad y con una fuerza que denotaba su excitación.
Lo estaba preparando bien.
Se levantó del suelo y se fue directa a él.
-Túmbate! – le dijo sonriendo.
Él se recostó y ella le echó un chorreón de aceite sobre el pecho y empezó a extendérselo mientras Kiyo empezaba a acariciarle su brillante culo.
Después se echó un chorro en la mano y se fue directa a su polla. Empezó a pajearle de pie mientras acariciaba su pecho, todo lleno de aceite y le dijo:
-Te vas a portar bien conmigo? Quiero ese pedazo de polla dentro de mí. Quiero que me llene y quiero toda la leche que puedas darme. – dijo mirándole a los ojos y estampándole un morreo.
-Claro que si nena, me pones muy cerdo. Tú, tu culo, tus tetas y ese coño que se traga todo lo que le doy.
-Me voy a pasar la tarde y la noche tragándola. Si no con el coño, con la boca.
Yo lo flipaba, estaba súper cachonda y eso es lo que yo quería, pero no dejaba de sorprenderme.
-Y tu marido qué?
-Mi marido me ha pedido que te disfrute como quiera y que te eche el polvo de tu vida, que no lo olvides. Así que él mirará y nosotros follaremos. – le dijo mirándole a los ojos y coronándolo con un beso.
Se sentó sobre su barriga enaceitada y se movió hacia atrás hasta que la polla le quedó entre las nalgas. Entonces la apretó contra su culo y empezó a rozar su coño resbaladizo contra su barriga, mientras que con sus preciosas nalgas y su mano apretando le hacía algo así como una paja.
Él cerró los ojos y ella se incorporó un poco poniéndose la polla a la entrada de su coño.
-Me moría por tenerla dentro otra vez- dijo, y de un golpe se la clavó. – uf joder! Que pedazo de polla, mira cariño como me follo a éste macho.
-Joder, que puta eres – dijo él.
Ella paró en seco.
-Puta no. Una buena esposa y algo guarra. Pero nada de puta.
Entonces empezó a cabalgarlo con ansias hasta que dobló las rodillas y se empezó a rozar el coño muy fuerte con la mano. Supe que se estaba corriendo.
Ella estaba más cachonda que nosotros.
Me levanté y fui a por la botella que trajo Kiyo.
Él la había tumbado y le había puesto las rodillas sobre el pecho y la estaba taladrando despacio pero fuerte, lento pero rítmicamente. Ella gemía e intentaba agarrar su culo para apretarlo contra ella.
Me senté y empecé a darle tragos. Tenía que calmarme, no quería correrme.
-¿Queréis?
-Dame la botella – dijo él. Y le dio un trago. –Abre la boca, nena. – ella le hizo caso.
Le dieron unos cuantos tragos sin dejar de follar y me devolvió la botella.
Siguieron así un rato, ella gemía cada vez más fuerte.
De repente, paró y se echó para atrás.
-Abre bien ese coño.
Ella abrió las piernas y con las manos se separó los labios y dejó ver su coño casi por dentro.
Él se la clavo de un golpe. Ella sacaba la lengua y se le volvían los ojos.
Sacaba la polla hasta dejarla fuera y se la clavaba de un golpe.
Paró y se puso a comérselo con ansia, le escupía y ella mientras, en la misma posición, se lo abría más y más para él.
Y empezó a follársela igual que antes pero con mucho mas ritmo. Se agarraba la base de la polla apuntaba y se la clavaba, la sacaba entera y volvía a la carga, ella se rozaba en coño con ansía a la vez que se lo abría. Cada vez resoplaba y gemía mas fuerte.
En una de éstas, al sacárselo, se corrió a chorros. Nunca lo había hecho.
Se empezó a reír a carcajadas.
-Joder, muchacho! Las cosas que me provocas. Dios!
El coño parecía que se iba a dar la vuelta.
Kiyo se sentó en el sofá y ella se montó encima suya de espaldas, enseñándole su culo.
Se lo follaba fuerte y se abría las nalgas.
En una de éstas se escupió la mano y empezó a masajearse su propio ano, pero sin penetrárselo.
Yo seguí bebiendo y tenía ya un pedo brutal.
-Danos un poco más de eso.
Les pasé la botella y bebieron unos bueno de chupitos sin dejar de follar.
Poco a poco, al ser la bebida muy fuerte empecé a ver como sus ojos se le ponían de pintona.
Él en una de estas le dijo que se iba a correr, ella aceleró el ritmo y se corrieron juntos.
Se vino al lado mío y se abrió el coño, lleno de lefa y me dejó ver cómo le caía.
Sin darle tregua, lo sentó y se arrodilló.
No sé cuánto tiempo estuvo, pero cogió esa polla morcillona después de correrse y estuvo jugando con ella como una autentica cerda, la baboseó a lo máximo, y se la tragaba blanda, le comía los huevos, se atragantaba. Cuando la polla estuvo dura, siguió un buen rato. Él le dijo que se tumbara bocarriba y que dejara caer la cabeza por fuera del sillón, ella le hizo caso.
Entonces le folló la boca hasta el fondo. Yo me asusté, pensé que le iba a hacer daño, pero ella se pajeaba muy muy fuerte. Así que supe que esa follada de boca le estaba encantado.
Eran un auténtico show porno, los dos brillantes del aceite follando de mil maneras.
Yo seguí bebiendo, y dándoles de beber.
Dieron muchas vueltas más, después de algunas horas de diversión, alcohol y varias corridas de mi mujer, él se corrió en su boca y ella como premio y mirándole a los ojos se la tragó.
Se ducharon juntos, se despidieron con un beso y un hasta pronto y se fue.
Al quedarnos solos, ella me confesó que había sido la sesión de sexo de su vida, y nos quedamos dormidos en el sofá abrazados.
Cuando desperté al día siguiente vi un mensaje de Kiyo:
-Tu mujer no se me va a olvidar jamás. Gracias por compartir.
Ese día nos volvimos a nuestra ciudad, ambos satisfechos.
13 agosto 2026 a las 11h02 #2424Cuckold: Asturias
22/07/21Este relato es una fantasía continuando con la historia anterior.
Tras los encuentros que tuvimos con nuestro amigo en la playa volvimos a nuestra ciudad.
No volvimos a hacer nada parecido aunque mi mujer estaba mucho más caliente desde entonces.
Le compré un par de pollones más de goma para su disfrute y el mío, por supuesto.
Empezamos a grabarnos videos, sin que se le viera la cara, muy a menudo y sin que ella lo supiera lo compartía con algunos amigos que fui haciendo de las páginas de cornudos.
Había dos usuarios, ambos un poco mayor que yo y un poco más pequeños que ella.
Disfrutaban mucho viendo a mí mujer y me lo decían con todo lujo de detalles.
Un domingo mientras follábamos saque nuestra cámara y empecé a grabar como me montaba la polla, tenía el coñito muy depilado y con las rodillas subidas y los brazos hacia atrás me recorría la verga despacio y se acariciaba muy fuerte el clítoris.
En medio de ésta follada le dije que saludara a la cámara y que mandara un saludo a 2 amigos asturianos que teníamos por internet y que le encantaban sus videos.
Esperaba que se asustaste pero se rio y chupándose los labios y abriéndose bien los labios del coño les mandó un besito y se corrió segundos después.
Cuando estábamos tumbados me preguntó si de verdad tenía amigos en internet a los que les enviaba sus videos.
Le dije que sí y le conté que claro está, sin que se le viera la cara.
Cogí el ordenador y me metí en la página.
Se quedó sorprendida de todos los tipos que contactaban al ver las fotos de su culazo.
Le lleve a las conversaciones con mis 2 amigos. Se sorprendió para bien del tamaño de sus pollas y estuvo riéndose un rato de los nervios.
Me dijo:
-Venga envíales el video saludándolos, a ver si te dicen algo
No lo dudé. Les puse a ambos lo mismo: Luna dice que os envíe esto.
No tardaron en contestar.
El primero con una foto. Tenía la polla larga y gruesa. Y a ella le gustó.
El segundo tardó como una hora y nos envió un vídeo grabado con el móvil.
De fondo se veía el ordenador y en él el video de Luna puesto en bucle y mientras, en primer plano su polla siendo masturbada por un masturbador femenino que por casualidad se parecía bastante a la forma del coño de mi mujer, al mismo ritmo que montaba ella. La diferencia era que el video que le mandamos duraba como 3 minutos, sin embargo el video que nos pasó duraba como 25 minutos. En los últimos 5 minutos se incorporó, apoyó el masturbador en la cama y se lo folló con fuerza diciendo al final: para ti Luna, todo la lefa de semana y media sin tocarme.
Cuando miré a mi mujer estaba sudando y tenía una mano en el coño.
-joder y dice que lleva semana y media sin tocarse. Si se llega a tocar un rato antes se pega una hora dándole. Tengo el coño he me arde de verlo.
-Quieres tocarte mientras lo ves? Te saco los dildos?
Me puso cara de cerda y me dijo que si son quitar su mano de su entrepierna.
Le dio al play cogió los dildos, que yo se los saque todos y los primeros minutos estuvo mirando al detalle, solo tocándose con los dedos, creo que viendo que polla de las suyas de goma daban más el perfil.
-Ya no puedo más-dijo y se metió una polla en la boca.
La rechupeteó y escupió hasta que la tuvo bien mojada y entonces se la insertó en el coño y empezó a moverlo al mismo ritmo que veía en el video.
Se puso a 4 patas con el culo mirando hacia mí y ella mirando la pantalla muy cerca. Y cuando él aceleró ella se folló igual de fuerte con el dildo, que le entraba hasta dentro.
Cuando él se corrió me dijo que volviera a darle al play.
-Te gustaría que me los follara a los dos?
– Uf cariño mío si.
– Así? Y mientras con una mano se follaba a 4, cogió otra polla de goma y empezó a mamarla.
Escupía un montón y tragaba hasta casi darle arcadas. Paraba, me miraba y se reía.
Se estuvo follando muy fuerte durante más de una hora.
-Te están gustando, no? -le dije.
-Uff tú no sabes cuánto.
-Quieres que les propongamos una vídeo llamada por Skype? Tú te pones frente a ellos y yo te veo desde detrás del ordenador.
-Vale. A ver cuándo pueden.
Les dejamos un mensaje a cada uno para decirle que se conectaran sobre las 22 h y le pasamos nuestro Skype.
Ella se dio una ducha y se puso unas de las medias con abertura que tanto le gustan y se untó bien las tetas en aceite de masajes.
A menos 10 ya estaba ella acariciándose lentamente el coño, en la cama con el ordenador delante.
5 minutos después ya estaba entrando la llamada de uno de nuestros chicos, el de la foto.
Contestó:
-hola. qué tal?
Al verla así, dijo:
-Uff madre mía. Que buenísima estás joder.
Y de repente, mi mujer abrió los ojos y comenzó a reír:
-jajaja joder buena polla tienes, en la foto no se apreciaba lo gorda y grande que es. Parecía más pequeña – dijo mientras se tocaba los labios del coño.- estamos esperando a otro chico. Nos lo vamos a pasar muy bien los 3, y el cornudo de mi marido que está mirando desde detrás del ordenador.
En menos de 3 minutos sonó el chat del Skype. Ella le contestó y lo unió a la conversación.
-Hola. Disfruté mucho con tu vídeo.
-Hola Luna, y yo con el tuyo como pudiste ver, jejeje
-Mmm si, no sabes cómo le ha gustado verte. Bueno y ahora veros. Que pollones tenéis. A mi maridito le encanta verme cerda y mirad chicos – subió un poco las nalgas y abrió las piernas, llevándose una mano al coño y abriéndose los labios – me tenéis cerdisima.
-Joder nena, me he corrido esta tarde de lo lindo viéndote, pero voy a volver a hacerlo hasta que no me quedé ni gota. Y tú la vas a recibir toda como una buena puta.
-Eh! De puta nada, que no cobro. Guarra si. Puta no.
-Lo siento -dijo el chaval
-No pasa nada, pero me gusta ser directa. Bueno y que queréis hacer.
-Quiero verte la cara.
-No sin antes veros la yo. Vosotros ya me visteis en el video, pero yo a vosotros no.
Ambos enseñaron sus caras y ella quedó satisfecha y echo un poquito más para atrás el portátil, dejándose ver de cuerpo entero, desde el coño hasta el moño.
-Bueno y que me decís os gusto?
-Uff estás buenísima.
-Eres una diosa.
-Gracias chicos. Vosotros sois muy lindos y esas pollas me encantan. Están a tope.
-La mía si.- dijo el chico de la foto.
-A mi me vas a tener que poner un poquito más cerdo para verla a reventar.
Ella se lo tomo como algo personal y esbozó una sonrisa.
Se levantó se dio la vuelta y bajó de cuclillas, dejando ver su culazo, que se acarició y abrió dejando ver si ano y coño perfectos.
-Así os gusta?
-Así, mejor.
No podía parar de acariciarse el coño desde abajo. Estaba muy cachonda.
Así como estaba, echo el pecho hacia adelante y subió más el culo mirando hacia la cámara con cara de cerda y se metió 2 dedos del tirón. Entraron fluidos y empezó a separarlos dentro a la vez que iniciaba un mete-saca.
Yo mientras estaba encantado de verla así.
-Ahora si la tengo a tope.
– MMM que rica joder.
Ella se paró a ver las dos pollas que se pajeaban muy fuerte mientras la miraban.
-joder si estuvierais aquí os la estaría comiendo.
Cogió 2 dildos y se pudo de frente otra vez, apoyándose la base de las pollas en sus tetas. Empezó a chuparlas, con muchas babas, pasaba d la una a la otra con vicio.
Ellos gemían viéndola. Y yo podía observar como su coño lubricaba y se abría para esos pollones por puro instinto.
-Tenías un coño enlatado, no? -así llama ella a los consoladores masculinos.
-Sí, quieres que lo coja? – respondió nuestro amigo del vídeo.
-Sí, cógelo y escúpelo para que esté igual de mojado que yo -y se abrió el coño para corroborarlo- que mientras que se la chupo a nuestro compañero, me voy a meter ésta polla como si fuera la tuya, que se parecen bastante no? -dijo enseñándole a la cámara.
-Si, esa es mi polla y éste es tu coño -dijo chupando el coño de goma y escupiéndolo.
-Pues venga los metemos a la vez, que estoy que no puedo más.
Y en una combinación perfecta, ella se metió la polla hasta el fondo y él se la clavó al coño.
Estuvieron un rato follándose y centrándose uno en el otro, tanto que el otro chaval se desconectó.
– Joder si que aguantas.
-Hay que darme más para que me corra- dijo el riéndose.
-ah si? Pues túmbate boca arriba y pon ese clítoris mirando a tus huevos y no se te olvide llevar el mismo ritmo que yo.
Yo estaba a tope, no me tocaba mucho por no correrme, pero me estaba encantando el show.
Ella se dio la vuelta y puso la polla con los huevos mirando a su clítoris y con las plantas de los pies apoyadas y mirando hacia la cámara muy despacio la clavó entera. Cogió la loción y se untó las nalgas con la a polla dentro e incluido se abrió las nalgas para enseñarle a nuestro amigo su ano prohibido, que se embadurnó de loción.
-Prepárate. Te voy a dejar seco.
Y empezó a montar la polla de goma con desenfreno. Se abría las nalgas, se agarra las tetas, se chupaba los dedos. Estaba desenfrenada.
En una de éstas dijo que se corría, y él dijo que el también.
Sin parar, mientras que ella aceleraba más para la corrida, yo le acerqué y me corrí en su ano.
Ella al sentir mi lefa y como estaba de cerda, se corrió como una loca.
Él tardó unos segundos más.
-Me ha encantado tronco
-A mi también.
-Tenemos que repetir.
-Si por favor.
-Nos vemos pronto, Ciao. Un beso
-Hasta pronto. Un beso.
Y colgaron.
-Joder cariño que cerda me pongo.
-A mi me encanta.
-Que polla mas rica joder.
-Pues tendremos que ir.
-Estoy deseando. Cuando nos vamos?
13 agosto 2026 a las 11h03 #2425Cuckold: Viaje a Asturias
26/06/23Había pasado mucho tiempo desde la última vez que hablamos con nuestro amigo Astur.
Tuvimos unas sesiones muy divertidas y excitantes de cibersexo con él donde mi mujer, Luna, se masturbaba con su juguete de 23 cm con un capullo muy parecido al de nuestro amigo.
Y mientras, nuestro amigo se masturbaba con un coño de goma que se compró muy parecido al de mi mujer y que se abría divino al paso de su polla.
En medio de todo esto, tuvimos un hijo y la verdad es que sexualmente nos fuimos apagando.
Pasamos algunas noches de hotel divertidas donde le compré algunos modelitos muy calientes.
Se le pusieron unas tetas enormes y se puso un poquito mas gordita tras el embarazo, pero a mi me ponía como siempre, si no mas.
Uno de esos modelos, era un mono de rejillas negro con unas medias incorporadas a en forma de liguero y dos agujeros para sacar sus tetas que ahora colgaban un poco, redondas y con unos pezones que daba gusto meter en la boca.
Su culo, siempre redondo y respingón se puso mas grande y sus muslos igual, por lo cual con ese modelo que dejaba al aire su culo y su coño, o uno rojo similar, era una auténtica diosa.
Yo me compré un anillo para el pene para durar mas y compramos unos lubricantes que no hicieron pasar las mil delicias al dejarnos fluir uno con el otro.
Pero no era muy asiduo. El pequeño reclamaba mucho a su madre y las noches de nuestra vida era de nuestro pequeño, ahora nuestro centro y en el que volcábamos todo nuestro amor.
Yo nunca dejé de tener contacto con mi amigo Astur, iba hablando con él por distintos canales. Mandándole fotos y videos de nuestras aventuras, pero no quise presionarla, ya que ella con esto de ser madre, parecía estar un poco mas cohibida.
Como el parto fue por cesárea, y aunque queríamos tener mas hijos, ella se instaló un DIU para poder tener sexo de forma segura y darse tiempo a recuperarse antes del siguiente embarazo. Y también, porque como ella siempre decía, le gustaba que me corriera o en sus tetas, o en su boca, o en su coño, y no estaba dispuesta a renunciar a ninguna de ellas.
Pero a mi no se me quitaba de la cabeza la experiencia cuckold que habíamos tenido en la playa hacia un par de años con Killo.
Ni tampoco se me quitaban de la cabeza las sesiones de webcam que habíamos pasado con nuestro amigo Astur y que tan cachonda la habían puesto. Si os digo la verdad, ver como le chorreaba su coño al paso de aquella por la de goma era mis delicias.
Por eso decidí hacer ese viaje a Asturias.
Hable con mis cuñados, suegros, padres y hermanos para apañar al pequeño una semana.
Le dije que se cogiera vacaciones que íbamos a pasar unos días por ahí. Reservé un hotel only adults en Llanes, además de algunas actividades como el descenso del Sella, algunas catas de sidra con comida.
Todo dispuesto para unas vacaciones espectaculares nosotros dos solos, aunque el destino era desconocido por ella.
Hablé con Astur y le dije la fecha a la que iríamos y que una noche le llamaría para que viniera al hotel a follarla. Le pedí análisis de sangre para ETS. Él me dijo que se los haría sin problema.
Mientras hacíamos la maleta, le metí delante suya sus modelitos sexuales, su polla de goma y un antifaz para dormir que ella usa.
Se fue a duchar y tardó bastante, al salir me enseñó su coño totalmente depilado, a modo de provocación y dado que ya estábamos solos, le comí el coño hasta que corrió, luego me hizo tumbarme en nuestra cama y me comió la polla con mucho ansia, luego me puso su coño en mi boca y mientras me restregaba su coño por mis labios, no dejó de chuparme la polla muy fuerte, hasta que me corrí en su boca y ella en la mía.
El inicio de las vacaciones, pintaba genial.
Cogimos el coche y conducimos hasta Gijón y de ahí a Llanes.
Dejamos nuestras cosas en nuestra habitación y el primer día jugamos un poquito. Tras avisar a las familias y ducharnos del viaje, le hice ponerse su conjunto rojo y sobre él se puso un vestido rojo también.
Y nos fuimos a tomar algo, en el ascensor del hotel le dije que se quitara las bragas, que no se atrevía. Con cara de picarona, se las quitó. Estuvimos un par de horas por ahí y ella sin bragas. Los dos estábamos cachondisimos.
Le hice un par de fotos bajo el vestido, que envié a mi amigo Astur, para ponerlo a tono, aunque ese no era el día en el que quedaríamos.
Al llegar al hotel, le quité el vestido y los tacones y la puse sobre la cama. Le até las manos con un lazo y le puse el antifaz de dormir.
Jugué con ella. Le comía el coño un poquito y me alejaba, sin decirle nada. Me acercaba y le restregaba la polla por la boca, y ella, al estar maniatada y con los ojos vendados, abría la boca y me la comía con ansia, me separaba y ella me esperaba con la boca abierta y yo se la volvía a acercar a la boca, o le metía un par de dos en el coño.
La puse de rodillas en la cama y le masturbé el coño con nuestros queridos lubricantes y cuando estaba a punto de correrse, paré. Me puse de pie a su lado y le puse mi polla en su boca y me la chupó por fuerza. Se la saque de la boca.
Su respiración estaba a mil, este juego le gustaba muchísimo.
Volví a su coño hiper lubricado entre el lubricante y su cachondismo y le metí el pollón de goma.
Con los ojos tapados se folló al pollón mientras me comía mi polla hasta que se corrió.
La desaté y le dije que se quitase el antifaz. Me comió la polla hasta que no pude mas, momento en el que apretó sobre el pollón de coma y sobre mi polla, hasta que ella empezó a suspirar fuerte con mi polla en su boca y yo me corrí.
-Buah cariño que follada. Ya casi se me había olvidado.
Y con su boca aun llena de lefa, me dio un morreo enorme.
Caímos rendidos tras el viaje y esa sesión de sexo.
Los 2 días siguientes estuvimos haciendo actividades casi todo el día y cuando llegábamos al hotel, ella ya casi lo esperaba, la ataba, le tapaba los ojos y repetíamos la jugada, estaba super receptiva.
Y follabamos como locos. Siempre le decía que la amaba, para que nunca se le olvidara.
El cuarto días después de dar una vuelta durante todo el día por Oviedo, volvimos al hotel, y nos dispusimos a arreglarnos para irnos a cenar.
Mientas ella se duchaba yo me eche crema depilatoria y ella al verme me pidió la cuchilla y se rasuró mirándome a la cara, cosa que me ponía muy cachondo.
Le escribí a mi amigo mientras ella se duchaba y le di las indicaciones del número de habitación para mas tarde.
Cuando salió del baño le tenía encima de la ducha el conjunto interior negro.
Se puso un vestido negro encima y salimos.
Cuando ya estábamos en la puerta, dije que se me había olvidado la cartera. Me esperó fuera y yo entré, le dije al recepcionista que un amigo mío iba a venir a vernos después de la cena, que preguntaría por la habitación y que le dejara pasar.
Fuimos a cenar y no dejé que la sidra faltara.
Después fuimos a un pub y nos tomamos una copitas. Medí sus ganas de juego y le dije que fuera al baño y se quitara las bragas.
Volvió y me las metió en el bolsillo, mientras me acariciaba la polla desde ahí.
Antes de salir para el hotel escribí a mi amigo que me dijo que ya estaba fuera en el coche y me mandó una foto del análisis que le pedí.
Cuando llegamos al hotel nos empezamos a besar apasionadamente y le quité el vestido, su conjunto dejaba sus tetas fueras, grandes y hermosas.
Le eché aceite en las tetas en el culo y en el coño y ella gimió.
Cuando fue a agarrarme la polla yo la paré. La puse de rodillas en la cama, le até las manos y le tapé los ojos con el antifaz. Me desnudé y le llevé mi polla a su boca.
Dejé que me la chupara con vicio mientras le tocaba las tetas.
-Voy a poner música, le dije.
Ella dejó su boca abierta y con su lengua fuera babeante, asintió con la cabeza.
Desnuda con su conjunto, son sus tetas brillantes, atada y con los ojos vendados, era el espectáculo mas grande que había visto en mi vida.
Mientras ponía la música en el móvil puse el volumen muy alto y abrí la puerta, allí estaba mi amigo.
Le hice pasar y sin decirle nada le indiqué que guardara silencio y que se desnudara. Era delgadito, pero estaba bien musculado el cabrón y se había depilado a tope, como a ella le gustaba.
Bajé la música como si hubiera sido un error.
Le volví a acercar mi polla mientras Astur nos miraba. Su pollón se fue poniendo duro. Era enorme.
Me ponía super cachondo que esa pedazo de verga entrara dentro suya.
Le indiqué que se acercara y le señalé el lubricante y su coño brillante por el aceite.
Saqué mi polla de su boca y le dije:
-Acércame tu coñito que te lo voy a preparar bien.
Ella echo sus manos atadas hacia atrás, apoyándolas en la cama y adelantó el pubis.
Yo me aparté y me senté en la silla de la habitación y dejé a mi amigo hacer.
Con su mano llena de lubricante se acercó a su coño y empezó a pringárselo bien por fuera dándole masajes en círculos.
De vez en cuando le pellizcaba un pezón y ella gritaba un poquito.
Yo me empecé a masturbar despacio desde la silla, sin hacer ruido.
Ella se ponía cada vez más cachonda.
-Oh cariño, si sigue así.
Él le metió dos dedos, ella se retorcía y subía el culo y acercaba su coño a la mano, apretando con fuerza.
Le metió un tercer dedo y ella chilló del gusto.
Con los tres dedo dentro, empezó a moverlos y ella comenzó a sacar la lengua y a suspirar fuerte, el aceleró y ella empezó a decir:
-Oh cariño, que haces, que haces, oh siento como si me fuera a mear.
Yo me acerque para que no extrañara y dije:
-Deja que fluya cariño.
-Me corro, me corrooo.
Astur sacó la mano y empezó a darle a su clítoris.
En ese momento mi mujer experimentó su primer squirt. Mancho todas las sábanas.
Yo no sabía hacerlo, pero eso me puso a 2 mil.
Se quedó como estaba echada para atrás jadeando.
Astur se puso de pie a su lado y le dejó caer el tronco de su polla sobre sus labios.
Ella lo empezó a lamer y a recorrer con sus labios. Lo babeaba. Él le puso sus huevos en la boca y ella los succionó y se los babeó, con su cabeza echada hacia atrás.
Y llegó el mejor momento de la noche. Él le agarro la cabeza y ella pensó que iba a entrar mi polla. Abrió la boca y saco su lengua llena de babas.
Entonces entró su capullo y al principio ella lo admitió bien y lo babeó, no notaría la diferencia porque aunque mi polla no es muy grande, si tengo un buen capullo. Pero cuando intentó meterse ese troncazo ella se echó para atrás notando algo raro.
Yo no pude aguantar, me acerqué a ella y riéndome desde el lado le dije, a ver inténtalo.
Al escuchar mi voz desde el lado contrario se sorprendió mucho.
-Relájate, es un regalo. – le dije al oído.
Y le metí 2 dedos en el coño que era una fuente.
Le agarré y presioné un pezón con la otra mano y le dije disfrútalo.
Se sacó la polla de la boca solo para decirme: Que cabron eres, mientras se reía y empezó a chupar esa polla como si no hubiera un mañana.
Yo, sentado a su lado, le toque un poco el coño y ella se movía sobre mi mano.
Me aparté y me puse a ver el espectáculo desde la silla: ella con su body de rejillas con medias y con su coño y sus tetas al aire y aceitados, la cama chorreando y ella jugando con la verga de Astur. Se la tragaba un poco la sacaba jugaba con la lengua en su capullo y volvía a meterla.
Hizo fuerza y se la tragó casi entera. Él le agarro la cabeza y empezó a presionar para dentro ella se puso roja y dio una arcada, cuando la saco le echó un montón de babas encima.
-Por favor cariño, déjame ver esta pedazo de polla.
-No mi amor- le dije- primero te voy a desatar las manos, pero está prohibido quitarse el antifaz, vale?
-Vale mi amor.
Nada más quitarle la cinta de las manos, con una mano se puso a pajear la polla enorme que había dejado llena de babas y con la otra a explorar el regalo que tenía delante, le acarició las nalgas y el pecho.
Después se llevó una mano al coño y se metió tres dedos sin dejar de pajearse.
Ven – le dijo al desconocido.
Se sentó el borde de la cama y él se bajó de ella. En el borde, mientras se masturbaba, le hizo una pedazo de mamada.
Con los ojos aún tapados se sacó la polla de la boca, y se recostó para atrás. Subió sus piernas a su pecho y se abrió los labios, continuando con los tres dedos. Tenía el coño super abierto.
Al ser tan pequeña de estatura y con esas tetas de madre y ese culo que se le había puesto tan apetitoso, su pelo a media melena. Era perfecto. La polla de mi amigo creo que superaba con creces la de goma que ella se compró para jugar a que se lo follaba.
Esperé. La polla fue entrando con total facilidad y ella se estremeció y puso la boca en forma de o mientras suspiraba enérgicamente.
Dejé que el la bombeara un poco y en ese momento, me acerqué y le quité el antifaz.
Astur la bombeaba con fuerza y ella no se lo creía. Con sus piernas elevadas me miró y con su voz entre cortada por cada embestida dijo con mucho cariño:
-Es-As-Tur. Oh-oh-oh-oh- Gra-cias Cari-ño.
Y lo atrajo hacia si, le revolvió el pelo y le dio un morreo.
-Ho-la. Guapete. Ufff. Dale mas, dale mas.
Él aceleró y ella se corrió.
-Ven, túmbate en la cama.- Le dijo a Astur.
Yo volví a sentarme en la silla y saqué el móvil.
Él se tumbó y ella se puso a 4 patas su lado, subiendo su culo para que se le viera más despampanante y empezó a comerle la polla mientras me miraba a mí.
-Hazme lo que me hiciste antes en el coño con tus manos.
La polla de él parecía 2 veces más grande que al principio. Ella empezó a chupársela y el cogió lubricante y empezó a meterle los dedos, acariciarle el clítoris, le daba masajes exteriores y volvía a meterle los dedos.
En una de esas le agarro la piernas y se la puso en su boca. Ella puso los ojos en blanco y empezó a tragarla con ansia. Le estaba encantando.
Sus tetas se veían caer por los agujeros del body de rejillas y tragaba y movía su culo.
De repente se incorporó. Apoyó los pies en la cama, se puso de cuclillas con los codos apoyado en sus rodillas y se empezó a follarse la boca de astur con su coño.
Hasta que se corrió.
Pasados unos segundos en la misma posición, se adelantó y dándole la espalda a Astur, se montó en su polla. Le recorrió despacio y él se derretía. Empezó al bajar con fuerza y en cada embestida el pollón desaparecía y sus tetas se movían arriba y abajo.
Aceleró el ritmo y el la paró.
-Me voy a correr dijo él.
Ella me miró picarona, se agarró las tetas y se giró para decirle:
-Dale caña bonito.
Y se puso a follarselo fuerte pero constante. Lo huevos de él subieron y ella abrió los ojos de par en par. Y de su coño empezó a salir un montón de le lefa. Ella se restregó muy fuerte el clítoris y se corrió gritando.
Yo me empecé a pajear muy fuerte y ella me invitó a acercarme.
Se la metí en la boca y me pajeó hasta que me corrí.
Astur se echó una copa allí con nosotros, se ducharon juntos.
Me asomé y estaban follando, él la tenía cogida a pulso.
Los acompañe en el baño mientras me hice otra paja.
Cuando él acabó le dio un beso, se vistió y se fue.
Cuando nos quedamos solos me abrazó muy fuerte.
-gracias cariño por todo esto.
-Gracias a ti – le dije – verte follar con otros me encanta.
-Mañana lo volvemos a llamar?
Yo me sorprendí.
-Claro cariño.
Nos echamos otra copa y charlamos. Me confesó que al principio pensó que sería algún chaval africano (cosa que me dio ideas) pero que al ver que era Astur, se relajó y disfrutó de esa polla a la que tantas ganas le había cogido por la web cam.
Nos dormimos abrazados con una sonrisa en la boca.
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Lobo-y-Luna.
13 agosto 2026 a las 11h04 #2427Cuckold: Día de piscina con amigos
19/06/25Desde nuestra ultimas aventuras, nuestro sexo había sido regular, pero mucho más monótono.
Luna seguía igual de sexy, pero nuestro hijo casi siempre estaba con nosotros, y el sexo se había vuelto un poco, aquí te cojo y aquí te mato.
Llegó el verano y con él la poca ropa. Nosotros tenemos una pequeña piscina en casa y casi siempre que podemos estamos en el agua.
A mí, además de por refrescarme, me encanta la piscina porque ella se pone bañadores muy pequeños y puedo apreciar su cuerpo durante horas.
Muchas veces, al nadar, se le salen sus tetas y me vuelvo loco mirándola dado que sus pezones son una delicia.
Un día me llamaron dos amigos míos, Luis y Pedro, que viven fuera desde hace años, cada uno en un lugar, y me dijeron que planeaban venir a mi ciudad, que es su ciudad natal y que a ver si hacíamos algo.
Hacer algo para que me entendáis es ponernos bien borrachos y comer mucho.
Mi mujer me dijo que perfecto, dejábamos al niño con los abuelos y pasamos un día de piscina y de alcohol.
Llegado el día planeado, preparamos todo, compramos y nos dispusimos a esperarlos.
Cual fue mi sorpresa al verlos llegar que venían sin sus parejas.
Luís me contó que no tenía con quien dejar a los niños y a su mujer, Rosa, le venía muy mal venir, así que se quedó en casa.
Pedro, por su parte nos contó que se había dejado con su mujer, llevaban mucho tiempo juntos, pero se había torcido la cosa por culpa de las infidelidades de él. Nos dio mucha pena porque Paola nos caía muy bien.
Total que al final estábamos los tres amigos y mi mujer.
El día transcurrió con normalidad, como una de nuestras quedadas, mucho asar, mucho comer y mucho beber.
Cuando cayó la noche estábamos todos bien pedos.
Hacía un calor bastante abrasador y nos fuimos todos a la piscina.
Entre risas y algunas copas Pedro dijo que pasaba del bañador y decidió quitárselo y meterse sin nada. De todos los amigos, él siempre había sido el que tenía la polla más grande, siempre teníamos el cachondeo de decirle que si no le cabía en un vaso de tubo y que las destrozaba con ese rabo.
Luna, al verlo, se quedó mirándolo fijamente y él se dio cuenta.
Yo la verdad es que me puse un poco cachondo. Nunca me había gustado mezclar amigos y nuestros encuentros sexuales, pero iba tan borracho que la verdad es que me dio igual.
Para animar la cosa, yo también me quité el bañador antes de entrar y Luis entre risas dijo que a tomar por culo, él también se lo quitaba.
Luna por su parte no se lo quitó.
Nos metimos en la piscina y estuvimos de risas y seguimos bebiendo.
En una de estas, Luna se puso a nadar entre las luces y al salir, tenía las tetas fuera, pero con el alcohol no se dio ni cuenta.
Mis dos amigos no paraban de mirarla de reojo. De repente dio un grito y dijo:
-uy perdón, -y se echó a reír.
-No pasa nada, mira como estamos nosotros con las pollas al aire -dijo Pedro entre risas.
-Claro amor, no pasa nada, como si te desnudas -dije yo.
Ella me miró sorprendida porque eran mis amigos.
-Perdóname colega, pero Luna tiene unas tetas espectaculares.
Luna se puso colorada.
-A tomar por culo -dijo ella-y se quitó del todo la parte del biquini.
-Esas tetas tienes que enseñarlas mas, cariño -le dije yo.
Seguimos allí de bromas y jugando en el agua, una de las veces nos pusimos a jugar con una pelota y en un choque, Luna y Pedro se rozaron bastante.
Yo con el nivel de alcohol que llevaba me estaba poniendo muy cerdo.
En una de estas Luna se me acercó y le rocé la polla por la nalga, ella se rio y con esa risa supe que estaba cachonda.
Pedro salía del agua con su pedazo de colgajo y se tiraba, Luis, sin embargo, la tenía más o menos como yo, pero yo sabía que Pedro la estaba mostrando adrede porque el mismo se estaba poniendo algo cachondo y se lo notaba.
-¿Cariño, has visto que estamos todos desnudos, menos tú? -dije en un momento y los dos se giraron a mirar.
-Pues si es verdad, pero me da cosa desnudarme con gente que conozco.
-¿Y con gente que no conoces no? -dijo Pedro.
-Con gente que no conozco no me la encuentro mas, así que no pasa nada.
-¡Desnúdate! ¡Desnúdate! -empecé a gritar y mis amigos me siguieron.
Se rio y se fue a quitar la parte de abajo en el agua, pero yo le dije que ella nos había visto la polla a todos que se saliera y se quitara que la viéramos.
-Pero primero voy al baño.
Y se fue, nosotros estuvimos riéndonos un rato como si nada estuviera pasando.
Pedro se fue a echar unos hielos y entro para adentro.
Tardó un poco en salir con las 4 copas bien cebadas de hielo picado y me fijé que iba un poco empalmado y supuse que se habían cruzado por lo menos
Al rato salió Luna.
-Bueno ¿te lo quitas o no? -le dijo Pedro
Luna se sentó en el borde, se quitó las bragas y abrió las piernas. Mostrándonos su coño sin ningún tipo de pudor lo tenía sin un solo pelo.
-Cariño jajaja -me reí
-Me lo acabo de rasurar… ¡No os lo iba a enseñar con pelos! Además, Pedro ha entrado en el baño desnudo y me ha visto rasurándome espatarrada y en vez de cerrar la puerta se ha quedado mirándomelo y se ha acariciado esa pedazo de verga que tiene. No he podido dejar de mirarle esa anaconda.
Mi amigo me vino corriendo a decir que lo sentía, pero yo me reí y le dije:
-No pasa nada hermano, si ese coño es digno de ver, no me importa que la vean y alguna otra cosa -dije riendo.
Él se sorprendió. Yo ya estaba cachondisimo y ella también.
Luis que estaba super borracho ni hablaba. Solo luchaba por sostenerse en pie y sonreía.
-Cariño, del 1 al 10, ¿Cómo estás de cerda? -le dije
-Mmmm… ¡Un 7!
-¿Sólo un 7? ¡Pensé que ibas a decir un 12 por lo menos! jaja
-No he visto suficiente y miró a Pedro riéndose.
Pedro abrió mucho los ojos y me miró a mí.
-Hazle caso, ella manda. -le dije.
Luna se metió en el agua y le dijo a Pedro que se sentara en el bordillo, donde había estado ella antes. Él obedeció. La tenía morcillona.
-Ya que te la has acariciado antes mirándome bien el coño mientras me lo rasuraba, quiero verte como te la acaricias ahora, valiente. Además, la tienes bien peladita por lo que veo -refiriéndose a que la verdad nuestro amigo no tenía ni un pelo en el cuerpo -quiero que te la “peles” de otra manera -y me miro riéndose y sacándome la lengua.
Pedro se empezó a reír.
-Dice tu marido que tu mandas, así que sin problema.
Yo la tenía dura, me acerqué a Luna y me puse a acariciarle las tetas y el coño desde atrás y a besarle el cuello, ella no perdía ojo de lo que hacía nuestro amigo.
Pedro estaba justo delante de ella en el bordillo y empezó a acariciársela. Se escupió en la mano y llena de babas empezó a pajearse.
Aquello empezó a crecer una barbaridad. a ver, yo sabía que mi amigo tenía una polla grande, pero claro, siempre que nos habíamos duchado en campamentos o bañado en alguna charca, la tenía en reposo, pero aquello cogió un grosor y una tamaño que es puedo asegurar que le llegaba a mitad de la barriga.
Luna me besó y se salió. Se puso a su lado y abrió bien las piernas, el le miraba el coño fijamente y ella a él la polla.
-Cariño, ¿me traes el lubricante de la mesilla? -me dijo- Se va aquedar sin babas para lubricarse esa barra, y yo la voy a necesitar para mi coñito, no sé si esta polla me va a entrar por muy cachonda que esté.
-¿Ya das por hecho que te lo vas follar? -dije riéndome
-Hombre, llegados hasta aquí estoy super cachonda, y mi maridito siempre me consiente, no lo doy por hecho, es que eres el mejor. Y ese trabuco me lo voy a tener que comer y si me lo como ¿no me lo voy a meter en mi coñito con lo que le gusta tragar pollas gordas? -me dijo guiñándome un ojo pasó a mirar a mi amigo, se metió 2 dedos de cada mano y se lo abrió bien abierto.
-jajaja que guarrilla eres -le dije- ¿Pero él tendrá algo que decir, no?
Pedro aceleró la paja. No habló solo abrió los ojos al ver el coño abierto, se volvió a escupir y se puso a hacerse la paja en circulo y con las dos manos.
-Corre por el lubricante cariño -me dijo.
Me empecé a reír y entré a por el lubricante.
Aproveché y cogí el pollón de goma que tanto le gusta.
Cuando salí, Luna estaba pajeándolo con las dos manos con su culo en pompa.
-Aquí te traigo el lubricante y a nuestro amigo de goma por si quieres hacernos un show de los que me haces a mí.
Se río.
Cogió la polla de goma y la puso al lado de la polla de mi amigo. La de amigo sobresalía más que el pollón de goma, le sacaba la cabeza y un par de centímetros más.
-Esta es mejor -dijo meneando la de mi amigo- pero no hago ascos.
Soltó la polla de Pedro y cogió el lubricante, se puso de píe, embadurnó la polla de goma, lo que sobraba, se lo echó en el coño, el cual se pringó con fuerza apretándose bien el clítoris. Pegó la polla de goma al suelo y mientras con una mano lo guiaba hasta su coñito, con la otra abría sus labios para que entrara, se lo clavó de una hasta la mitad.
-¿Que guarrilla eres no, Luna? -Dijo Pedro.
-No lo sabes tu bien, acerca esa gloria de verga, anda, que no aguanto mas sin chuparla.
Pedro se acercó arrastrando el culo por el bordillo. Ella le lubrico solo el tallo y le empezó a acariciar los huevos.
El espectáculo era brutal. Había bajado las rodillas al suelo y subía y bajaba despacito sobre la polla de goma. Con una mano le acariciaba los huevos, con la otra subía y bajaba por el troco de la polla de mi amigo mientras se tragaba el pedazo de glande morado de mi amigo.
Se sacó la polla de mi amigo y le dijo -puedes tocarme eh
Pedro cogió el lubricante que tenía al lado de la polla, se echó en las manos y empezó a acariciarle las nalgas que se las quedó bien pringadas.
Luna cada vez se follaba mas fuerte el pollón de goma, llegando ya con tranquilidad a la base y suspiraba muy fuerte.
De repente, Pedro, le metió un dedo en el culo. Yo pensé que se iba a quejar como ha hecho siempre, pero en vez de eso se sacó la polla de la boca, empezó a gritar fuerte y se corrió.
No me lo podía creer, el culo era algo prohibido, pero no se si es que estaba tan cachonda con la polla que tenía delante que le dio igual.
Siguieron así un rato enorme, Pedro me miró como diciéndome que me uniera, pero yo le dije que no y le hice una señal de ok con la mano mientras con la otra me pajeaba.
Luna cada vez tragaba mas polla, cada vez le daba sentones mas fuertes a la polla de goma y pedro ya tenía el dedo corazón enterrado hasta el fondo en su culo y parecía estar moviéndolo dentro. De un dedo pasó a dos, y ella en vez de quejarse, se tragaba la polla, se ponía colorada con las venas en la frente, el cuando hacía eso, con la otra mano la apretaba un poco la cabeza hasta la arcada, al salir, le echaba un montón de babas que usaba para seguir manoseándole los huevos.
-No puedo mas -me dijo- me la voy a follar.
-Lo que ella diga -le dije.
Ella ni hablaba, se sacó la polla de la boca, le empujó para atrás. Él se tumbó para atrás. Se sacó la polla de goma y se arrastró sobré él hasta que su polla quedó a la altura de su coño, la cogió con una mano y sin mediar palabra se clavó la polla casi entera y empezó a temblar. Se corrió nada metérsela, de cuclillas, como a ella le gusta.
Bajó las rodillas subió el culo y bajó con fuerza y se la clavó entera. No hablaba solo gritaba como una animal. él le agarro las nalgas y subió la cintura entrando mas si eso podía ser.
Volvió a su culo, se puso a darle un masaje en círculos y esta vez le metió 3 dedos. Yo flipaba.
Se volvió a correr.
-Vamos dentro -dijo de repente.
Salimos de la piscina y fuimos dentro.
Luis se había espabilado y no siguió, la tenía a reventar y se pajeaba sin mediar palabra.
Luna se llevó a Pedro cogido por la verga. Lo empujó al sofá pero en lugar de sentarse en la polla, se subió de pie, le cogió la cabeza y se la llevó a su coño.
Él le lamía con ansias y ella apretaba el culo haciendo fuerza con su coño contra su cara, corriéndose una tercera vez.
Lo empujó y volvió a sentarse sobre su verga.
Él me pidió el lubricante que yo había cogido de la piscina y volvió a echarse en la manos, volvió a extenderlo sobre sus nalgas y volvió a la carga con su culo. Luna se derretía, estuvieron así un rato hasta que ella le dijo
-Empótrame.
Se levantó y se puso a 4 patas, pegando la cara al asiento del sofá y dejando su culo para arriba.
De un golpe se la metió en el coño. Yo estaba flipando y Luis a mi lado, pajeándose, igual.
Le metió el dedo gordo en el culo y jugaba con él. ella gemía y apretaba hacia atrás para que no quedara ni un centímetro fuera con cada embestida.
En una de estas miró hacía Luis y le dijo que se sentara mas cerca.
Luis obedeció. Empezó a pajearlo y tardó poco en meterse su polla entera hasta la garganta.
Estaba desando que se uniera, pero nunca había visto a Luna así.
De repente Pedro la sacó del coño y se echó lubricante en la punta, la verdad es que la cabeza de su polla era casi cónica, es decir, empezaba mas fina y acaba en su pedazo de grosor.
Se la puso en la entrada del ano, ella se giró pero no dijo nada. Yo lo flipaba.
Pedro fue haciendo presión y ella puso un poco de cara de dolor, pero entró la cabeza sin problema, se echó mas lubricante en el tallo de la polla y poco a poco empezó a entrar.
Pero ella lo paró.
-Me duele -le dijo- mejor en el coño, siéntate.
Se sentó y ella soltó la polla de Luís y se volvió a sentar sobre la polla de Pedro.
Saltó 3 veces y volvió a correrse.
Luis se levantó y se puso detrás de ella.
Le metió dos dedos en el culo, ella se giró y dijo: Joooder, ¡tu también quieres!
Pegó su pecho al de Pedro, él le empezó a chupar los pezones.
Ella cabalgaba con ganas, su culo se veía impresionante, grande, redondo, lubricado…
Luis acercó su polla a su culo. Ella paró de moverse y la polla de Luis, entró en su culo sin problema, ella abrió los ojos un montón.
Me miró diciendo que si con la cabeza, con cara de gusto.
Luis empezó a moverse despacio y Pedro al poquito también.
Bombeaban sobre ella y ella aunque a veces fruncía el ceño supongo que por algo dolor, poco a poco fue dejando de fruncir el ceño. y empezó a poner los ojos en blanco.
-Joder como aprieta -Dijo Luis.
-Uff siii, joder, que buen coñito tienes Luna.
-Ahhh siii, dale la gracias a mi marido que me consiente.
Yo estaba super cachondo, me pajeaba despacio, viendo el espectáculo.
-Ven que te la chupe cariño, me queda un agujero -me dijo
-Cuando ellos acaben voy yo, no te preocupes.
Luis empezó a embestir con mas fuerza.
-Me voy a correr.
-Córrete en mi culo.
Y así fue.
Le llenó el culo de lefa caliente. Él sacó la polla y se tumbó en el sofá.
Ella empezó a saltar otra vez sobre la polla de Pedro.
-Que vacío ahora en mi culo, cariño, métemela -dijo mientras ella misma se metía los 2 dedos recogiendo la corrida de Luís.
-Ahora si -le dije.
Y le metí mi polla en su culo.
La verdad es que no aguanté mucho, la jodía apretaba el culo sobre mi polla y notaba las embestidas de Pedro desde el otro lado.
Creo que no estuve ni 5 minutos. Me corrí enseguida.
-Lo siento cariño, esto me pone muy cachondo -le dije.
No te preocupes. Dijo y siguió metiéndose 2 dedos. Pedro tenía un aguante brutal.
Siguió follándosela, ella pasó a 3 dedos en el culo.
-¿Y este cabrón no se corre? -dijo cansada y riéndose.
-Vamos a probar una cosa -dijo Pedro- date la vuelta.
Luna se sacó la polla del coño y se puso al revés. Iba a volver a metérsela en el coño cuando le dijo.
-Ya que tienes el culo bien abierto, ¿por qué no pruebas a metértela en el culo controlando tú desde arriba?
Ella obedeció.
Se puso la cabeza en la entrada y empezó a apretar.
La cabeza entró sin problema y siguió bajando hasta meterse la mitad del pollón.
-Jodeeer ahora si -dijo y empezó a rebotar.
No la clavaba entera pero si hasta la mitad.
Y volvía a subir y volvía a bajar.
Me puse en frente. Tenía el coño rojo y super abierto y el culo se le abría al paso de aquel pedazo de barra.
Pedro le metió 3 dedos en el coño y empezó a subirlos hacia la pelvis.
Luna empezó a correrse otra vez.
-Joder, si que aprieta, me voy a correr.
Luna giró la cara y empezó a comerle la boca a la vez que empezaba a cabalgar mas fuerte, la polla entro del todo en su culo (no se gasta donde le estaría llegando).
Terminaron juntos.
Luna no podía moverse. Pedro tampoco.
-Buena noche jajaja joder mañana no voy a poder sentarme.
-Casi me partes la polla cabrona.
Todos no reímos un rato.
Nos quedamos dormidos todos en la chaise longe, desnudos.
Me despertó Luna solo con un tanga y le pelo mojado para decirme que si quería desayunar.
Desayunamos todos juntos, sin ropa.
Luna le hizo una mamada de despedida a Pedro, porque decía que tenía el culo y el coño que no podía mas, pero que le había encantado su rabo y quería agradecérselo.
Luis me pidió que no dijera nada de lo que había pasado la noche anterior, por su mujer, cosa que le dije que lo daba por hecho.
Pedro en cambio, nos dijo que cuando quisiéramos, fuéramos a su casa en la sierra los dos.
Que tenía alguna amiga y que lo íbamos a pasar muy bien los cuatro.
Pero eso será una historia que contaré en otro momento.
Desde ese día, Luna me deja follarle el culo. No siempre, la verdad, pero las veces que salimos o nos ponemos borrachetes, termino abriéndole el culo.
13 agosto 2026 a las 11h05 #2428Cuckold: Primer encuentro interracial
12/08/26Desde aquel día de piscina, nuestra relación nunca volvió a ser la misma.
Cada fiesta, cuando venía mi amigo Pedro, intentamos dejar al peque con la familia y ya nos hemos pegado unas buenas folladas.
Llegó un punto en que Luna le llamaba “mi torito”, de forma cariñosa.
Nuestro sexo ha mejorado muchísimo y eso que Luna tiene ya 43 años y yo 39. Ha resultado que le gusta el sexo anal. Desde que Pedro le desvirgó el ano, yo me lo he estado pasando genial. Follamos mucho más asiduamente incluso en uno de nuestros pedidos a sex-shop, se compró un plugin anal metálico que tiene un diamantito. A veces se lo pone cuando sabe que nuestro hijo se va a ir con sus tíos. Imaginad el morbo, ya que la muy cabrona normalmente no me lo dice al ponérselo, me lo dice al salir de casa o en el coche, es una pedazo de cerdita.
En resumen, follamos mucho más, menos cuando venía Pedro. Cuando él venía yo observaba y pedía, y ellos follaban.
Hace poco, Pedro nos anunció que había conocido a una mujer y que nuestros encuentros sexuales tenían que acabar.
Eso no le sentó muy bien a Luna.
-¿Y qué vamos a hacer ahora? -Me preguntó – Me he acostumbrado tanto a estos encuentros de los tres, que voy a echar de menos su polla en mi culo – y me sacó la lengua.
-¿Quieres que vayamos al sex-shop nuevo que han abierto a ver si encontramos una polla parecida a la de Pedro y que te la puedas meter por el culo mientras yo te miro? Dejamos al niño con los abuelos y nos pegamos una follada buena.
-Me encantan tus ideas mi amor. -y me pegó un morreo húmedo del tipo que me gusta y que me pone la polla durísima.
Al llegar al sex-shop, que no habíamos ido nunca, vimos que el dependiente era un hombre joven, grande y guapo.
Tengo que decir que somos muy multiculturales en nuestra familia ya que aunque ya lo éramos de por si, nuestro hijo va a un colegio público de barrio y tenemos amigos (padres y madres de niños que van al cole con nuestro hijo) de casi todos los continentes.
También Luna y yo somos de una generación que se crio con el Príncipe de Bel-Air, Cosas de Casa… Y a mi mujer le encantan los chicos negros, aunque nunca había estado con ninguno.
Al entrar saludamos, el chico tendría unos 25 años o algo así.
Nos pusimos a mirar diferentes dildos, yo pillé un par de lubricantes… La verdad es que nos costó decidirnos, pero vimos uno que se parecía bastante al cipote de Pedro y lo pillamos. Al pasar por uno de los pasillos, Luna se levantó la falta y se apartó la braga, vi que tenía el brillantito en el culo.
La agarré contra mí y la besé muy fuerte.
-Que zorra eres – le dije al oído – Y encima te has puesto toda cerda con el chaval de la caja.
-Sabes que soy muy guarra y, si, he visto el porte que tiene y como todo lo tenga igual…
Yo le metí la mano debajo de la falda, le agarré el brillantito y turé un poco para fuera, ella apretó el culo y el dildo volvió a su lugar mientras emitió un pequeño gemido.
De repente el chaval me dijo algo.
-¿si? Perdona – le contesté.
-Hola, perdona, ¿eres Lobo? – Me quedé un poco clavado. Me sonaba su cara pero no sabía de qué
-Si, si lo soy. Me suenas, pero ¿nos conocemos?
-jajaja es que he cambiado un poco. Soy Mamadou de los campamentos
Me explotó la cabeza, en mis años jóvenes después de ir muchos años como acampado, había sido monitor en los campamentos de mi barrio y, en uno de mis últimos años, había tenido a un chavalito de unos 7 u 8 años que se llamaba Mamadou.
-¡La hostia! ¡Colega como has crecido! – Yo mido 1,70 y él me sacaba por lo menos cabeza y media – ¿cómo te va la vida chaval?
-Pues la verdad, muy bien, hace unos años que empecé a trabajar aquí y hace cosa de un año se iba a traspasar y me quedé con el negocio. ¿Y tú que tal?
-Pues muy bien, con mi curro como siempre y mira, te presento a mi mujer, Luna.
Luna se ruborizó un poco y le cogió la mano y le dio 2 besos.
Él le sonrió.
-Y decidme, ¿os puedo ayudar en algo?
Desde que Luna se estuvo follando a mi mejor amigo, estaba desatado y al quedarnos sin él y gustarle tanto los chicos negros, vi la oportunidad.
Estábamos solos en la tienda y detrás de un pasillo de estanterías por lo que nadie podría vernos.
-Pues si, Mamadou, a ver si puedes mirar esto y decirme si tienes alguno parecido.
Sin mediar palabra, agarré a luna de la espalda, le di la vuelta y le agaché el torso, dejándola en pompa. Ella automáticamente sacó culo y me hizo saber que estaba dispuesta.
Le levanté la falda y le aparté la braga, ella miró a Mamadou y se abrió las nalgas, mostrando su diamantito.
Él de primeras se asustó, pero al verme reír se relajó.
-Joder que buen culo. Sí tenemos varias opciones.
Y le enseñó unos con formas diversas en el exterior y diferentes tamaños.
Ella se fue a por el más grande, que tenía una piedra con forma de corazón.
-A mí me gusta este ¿Me lo puedo probar?
-Si te lo pruebas te lo tienes que quedar. ¿No es demasiado grande?
-Que va me he estado follando un pollón con mi culito y lo tengo entrenado… Y no es el de Lobo…
Mamadou abrió los ojos y me miró. Yo le sonreí
-Vale. Puedes probártelo.
Luna se tiró al suelo, se pudo a cuatro, agarró el dildo anal y se lo sacó. Me lo dio, escupió al nuevo y apretó. Su culo se lo tragó entero mientras soltaba un gemido.
-¡Joder! – dijo el chaval.
-¡Nada! Pues nos lo llevamos- dije riendo- Cariño, ¿qué más estabas buscando? -Dije con una sonrisa picarona
Ella con los ojos de cerdisima, se acercó a Mamadou y le dijo:
-Pues mira, cariño, teníamos un torito con un polla enorme, que me follaba delante de Lobo, pero se ha echado novia y se me jodió la diversión, así que estoy buscando un consolador bien grande para desquitarme y hacer feliz a mi maridito cornudo. – cogió el dildo que había visto que era muy parecido al de nuestro amigo Pedro – Mirá la polla de mi torito era igual de enorme que esta y muy parecida. ¿Me recomiendas esta u otra? – Le dijo mirándole a los ojos y tocándole el pecho.
Él, cogió la polla y se lo puso como si fuera la suya… Se quedó pensativo y dijo:
-Joder, a ver, está muy bien, pero creo que te vendría mejor una un poco más gorda – y cogió un señor polla gordo, con cabeza de punta fina pero anchísimo, aunque de largo era solo un poquito más que la del otro dildo. Pero esa era negra – Una como esta te vendría mejor- le dijo mientras le acariciaba el hombro.
Luna se acercó y la sacó del plástico.
-La voy a probar – y empezó a mamarla daba arcadas, pero se tragaba bastante.
Estuvo un rato así y vi como en el pantalón de mi amigo se dibujaba un pedazo de nabo.
-Me encanta, no me cabe, voy a necesitar entrenamiento y que me empujen la cabeza contra ella, pero le falta que esté calentita, no tendrás una parecida, pero calentita.
-jejeje no de eso no tenemos – dijo
Sin decir nada más, se agachó delante de él.
-¿Me enseñas la tuya a ver cómo es?
Me miró a mí y le dije que si con la mirada.
Luna le sacó la polla.
Me puso hasta un poco cachondo a mi esa polla.
Era negrísima, brillante y circuncidada. Era mucho más gorda en el tallo que en la punta, la punta era como la del dildo que había sacado, casi cónica, finita en la punta e iba hasta el grande y se curvaba bastante hacia abajo y a la izquierda.
Luna empezó a mamar como una loca y Mamadou, se puso las manos detrás de la cabeza.
Estuvo un rato con arcadas y babas hasta que la soltó y le dijo:
-Follame la puta boca anda y no me sueltes hasta que te lo diga, aunque tire de la cabeza para atrás.
Mamadou le agarró la cabeza y empezó a follarse la boca de Luna.
Su garganta se ensanchaba y la polla curvada hacia abajo parecía entrar en su posición natural. Empezó a ponerse roja, se le notaba la vena de la frente y daba arcadas. Como no le decía de parar, Mamadou siguió apretando y follándole la boca. Entraba prácticamente entera, en una de estas arcadas, echó un montón de babas y mocos por la nariz.
Yo no sabía si pararla pero me hizo la seña de ok con la mano.
Empezó a masturbarse y a squirtear en el suelo.
De repente, Mamadou, empezó a gritar y Luna, empezó a tener arcadas muy gordas, estaba super colorada.
Sacó la verga y Luna empezó a vomitar babas y lefa.
Se había corrido en su garganta.
Luna recogió el vómito con la lengua sin dejar de mirar a Mamadou.
Le enseño el coño y le dijo: – Mira como lo tengo. – lo tenía rojo y palpitando, eso era que quería más y más polla- Voy a ir al puto baño a lavarme la cara y pintarme el rímel de nuevo. Habla con Lobo que te de mi teléfono y pague. En cuanto puedas quiero esa verga en mi culo y en mi coño.
Yo hice lo que me pidió.
Ella salió le dio un beso a Mamadou y nos fuimos.
-Hemos encontrado un toro de lidia. – Me dijo riéndose.
El resto de historia lo contaré en una segunda parte.
13 agosto 2026 a las 13h36 #2430Este culo es el de mi señora, para que se hagan una idea ….
Reverse Cowboy Luna-
Esta respuesta fue modificada hace 6 horas, 21 minutos por
Lobo-y-Luna.
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Esta respuesta fue modificada hace 8 horas, 54 minutos por
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